En un acto de violencia desenfrenada que ha conmocionado a la comunidad internacional, un hombre prende fuego a su propio domicilio tras presuntamente sorprender a su esposa con otra persona, desencadenando un incendio de magnitudes catastróficas. Lo que inició como una disputa doméstica escaló rápidamente hasta consumir al menos 300 viviendas en la localidad, dejando un saldo preliminar de 600 familias desplazadas y una zona urbana reducida a cenizas.
De acuerdo con los reportes más recientes obtenidos el día de hoy, las labores de emergencia han pasado de la contención del fuego a la asistencia humanitaria. Lo nuevo en el caso es la confirmación del número de damnificados; organizaciones locales de rescate han establecido refugios temporales para albergar a las miles de personas que perdieron todas sus pertenencias en cuestión de minutos. La magnitud del siniestro se atribuye no solo a la intención del agresor, sino a la densidad de las construcciones y a las ráfagas de viento que facilitaron la propagación de las llamas hacia las viviendas colindantes.
El trasfondo del crimen apunta a una violenta reacción por celos. Según testimonios de vecinos, el sujeto, tras haber «pescado» a su pareja en una situación de infidelidad, decidió rociar combustible en su vivienda sin considerar el riesgo para el resto de la población. Tras iniciar el fuego, el sospechoso huyó del lugar, y hasta este momento las autoridades mantienen un operativo de búsqueda para dar con su paradero.
Para el público mexicano, este tipo de tragedias resuena con los peligros de los asentamientos irregulares o zonas de alta densidad donde un siniestro individual puede convertirse en una catástrofe colectiva. Aunque se ha avanzado en el conteo de daños materiales, hoy todavía falta por confirmar la identidad legal del responsable y el estado de salud detallado de varios civiles que fueron trasladados a hospitales por inhalación de humo y quemaduras de segundo grado.
La fiscalía local ha abierto una carpeta de investigación por daños a la propiedad ajena y otros delitos que podrían derivar en una sentencia de varias décadas de prisión, dado el impacto social del suceso. Se espera que en las próximas horas se emita una ficha de búsqueda oficial para capturar al individuo responsable de dejar a cientos de personas en la calle.


