En una exhibición de dominio absoluto y solidez defensiva, los Huskies de la Universidad de Connecticut (UConn) aplastaron la noche del miércoles a la escuadra de St. John's con un marcador final de 72-40. El encuentro no solo sirvió para que los vigentes campeones se vengaran de la derrota sufrida el pasado 6 de febrero, sino que también dejó una marca negativa histórica para el legendario entrenador Rick Pitino.

El partido quedará grabado en los registros estadísticos por la alarmante sequía ofensiva de la "Tormenta Roja" (Red Storm) de St. John's. El equipo dirigido por Pitino colapsó por completo en la recta final del encuentro, fallando sus últimos 24 intentos de tiros de campo. Esta parálisis ofensiva permitió que UConn extendiera su ventaja de forma implacable, cerrando el juego con una diferencia de 32 puntos, la mayor pérdida que ha enfrentado el programa de St. John's desde que Pitino asumió la dirección técnica.

Para el lector en México, es importante destacar que Rick Pitino es una de las figuras más emblemáticas del baloncesto estadounidense y miembro del Salón de la Fama. Es conocido por ser el único entrenador en llevar a tres universidades distintas al 'Final Four' de la NCAA y por su breve pero notable paso como seleccionador nacional de Puerto Rico, lo que lo convierte en un referente del deporte ráfaga en la región. Por su parte, UConn es actualmente el programa más dominante del baloncesto universitario en Estados Unidos, siendo los actuales defensores del título nacional.

La defensa de los Huskies fue el factor determinante, asfixiando cada posesión de St. John's y forzando tiros incómodos que derivaron en la histórica racha de errores. Con este resultado, UConn reafirma su posición como el equipo a batir en la conferencia del Big East, demostrando una capacidad de ajuste táctico envidiable tras su tropiezo anterior ante este mismo rival.

La estrepitosa derrota deja a St. John's con interrogantes serias sobre su consistencia ofensiva de cara al cierre de la temporada regular. Mientras tanto, Connecticut celebra una victoria que no solo suma en lo estadístico, sino que envía un mensaje de autoridad al resto de los contendientes de la NCAA sobre su preparación para buscar el bicampeonato.