En un movimiento que sacude los cimientos del sector tecnológico global, el presidente Donald Trump ordena a todas las dependencias del gobierno federal de Estados Unidos el cese inmediato de cualquier herramienta de inteligencia artificial desarrollada por la empresa Anthropic. La directiva surge tras un tenso enfrentamiento entre la firma tecnológica y el Pentágono, derivado de la negativa de Anthropic a permitir el uso militar incondicional de sus modelos de lenguaje.
El mandatario estadounidense utilizó su plataforma Truth Social para comunicar la drástica medida, dejando claro que su administración no tolerará restricciones por parte de los proveedores tecnológicos en áreas de seguridad nacional. "Estoy ordenando A TODAS las agencias federales del gobierno de Estados Unidos que CESEN INMEDIATAMENTE todo el uso de la tecnología de Anthropic. No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos", sentenció Trump en un mensaje que rápidamente se volvió viral en círculos políticos y financieros.
El núcleo de la controversia radica en Claude, el modelo de inteligencia artificial estrella de Anthropic, el cual compite directamente con ChatGPT de OpenAI. Según informes internos, el Pentágono había solicitado acceso total y sin restricciones para integrar esta tecnología en operaciones de defensa. Sin embargo, Anthropic, una empresa que ha basado su marca en la "IA ética" y la seguridad, rechazó la exigencia de autorizar un uso bélico sin condiciones, lo que provocó la ira de la Casa Blanca.
Para México, esta decisión no es un tema menor. Como principal socio comercial de Estados Unidos y participante activo en la cadena de suministro tecnológica de América del Norte, cualquier política restrictiva en materia de IA puede afectar las colaboraciones binacionales en ciberseguridad y el desarrollo de software regional. Además, este veto marca un precedente sobre cómo la administración de Trump pretende gestionar la relación con las grandes tecnológicas que no se alineen con sus objetivos de defensa nacional.
Expertos en tecnología sugieren que este veto podría beneficiar a otros competidores que sí estén dispuestos a ceder ante los requerimientos del Departamento de Defensa. Por ahora, la orden es de ejecución inmediata y las agencias gubernamentales han comenzado el proceso de desinstalación y cancelación de contratos con Anthropic, en lo que representa uno de los choques más frontales entre el gobierno de Trump y el Valle de Silicon en materia de ética tecnológica.



