El puerto de Veracruz se encuentra conmocionado tras el fallecimiento de una menor de apenas cuatro meses de edad, un suceso que ha sacado a la luz un entorno de extrema violencia familiar y presuntos abusos sexuales. Lo que inició como una emergencia médica en el Hospital General de Tarimoya terminó con la detención de la madre de la lactante, identificada como Mónica “N”, y su pareja sentimental, ambos señalados por las autoridades estatales.

De acuerdo con los reportes oficiales, la bebé fue trasladada de urgencia al nosocomio luego de presentar complicaciones de salud en su domicilio, ubicado en la colonia Lomas de la Reserva Tarimoya. A pesar de los esfuerzos de sus familiares, al llegar al centro hospitalario el personal médico confirmó que la menor ya no contaba con signos vitales. Aunque las causas exactas del deceso aún no han sido reveladas por los peritos, el caso tomó un giro criminal inmediato ante las condiciones visibles de los otros menores involucrados.

David Moreno, familiar de los niños, relató que el fallecimiento fue el detonante para que saliera a la luz una serie de agresiones sistemáticas. Según testimonios recabados, una de las hijas de Mónica “N”, de 12 años, confesó entre lágrimas haber sido víctima de constantes abusos sexuales por parte de su padrastro. La menor explicó que no había denunciado los hechos anteriormente por temor a la reacción de su madre y a las amenazas del agresor, quien presuntamente la sometía por la fuerza.

La intervención de la comunidad fue determinante en el aseguramiento de los sospechosos. Vecinos de la colonia Lomas de la Reserva Tarimoya, alertados por la situación y ante el riesgo de que el padrastro intentara darse a la fuga, se organizaron para retenerlo hasta la llegada de los elementos de seguridad pública. Por su parte, la madre de la menor fallecida fue detenida en las inmediaciones del hospital para deslindar responsabilidades por presunta omisión de cuidado y complicidad.

Las autoridades informaron que los tres hermanos de la bebé fallecida, todos menores de edad, fueron puestos bajo el resguardo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) municipal. Informes preliminares señalan que la vivienda donde habitaba la familia presentaba condiciones de insalubridad y precariedad extrema, agravando el cuadro de vulnerabilidad de los infantes.

La Fiscalía General del Estado de Veracruz ha iniciado las carpetas de investigación correspondientes para esclarecer tanto la causa de muerte de la recién nacida como las denuncias de abuso sexual. Este caso pone de manifiesto, una vez más, la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil y la vigilancia en zonas de alta marginación en la entidad veracruzana.