La tarde del viernes se tornó trágica en las inmediaciones de La Paz, Bolivia, luego de que se confirmara que al menos 15 personas mueren en accidente de una aeronave militar tipo Hércules. El avión, que realizaba labores de transporte de valores para el Banco Central de Bolivia (BCB), se salió de la pista en el aeropuerto de El Alto, impactando violentamente contra 15 vehículos que circulaban por una carretera cercana antes de quedar destruido en un terreno baldío.
De acuerdo con los reportes del comandante del cuerpo de bomberos, Pavel Tovar, la escena tras el impacto fue devastadora: restos de fuselaje, automóviles compactados y cuerpos esparcidos a lo largo de la vía. Los equipos de emergencia trabajaron intensamente para sofocar las llamas y rescatar a los sobrevivientes entre los restos metálicos. Mientras tanto, la actividad en la terminal aérea, una de las más importantes del país sudamericano, fue suspendida de inmediato por razones de seguridad.
Lo que ha generado mayor caos hoy es el cargamento que transportaba el Hércules: una cantidad no especificada de billetes nuevos de moneda nacional destinados a otras ciudades del país. Imágenes en redes sociales mostraron a cientos de ciudadanos acercándose al lugar del siniestro no para auxiliar, sino para recoger los billetes que quedaron regados en el pavimento. La policía boliviana tuvo que desplegar equipos antimotines para dispersar a la multitud y permitir que los rescatistas continuaran con sus labores.
Respecto a la actualización de los hechos, el Banco Central de Bolivia emitió un comunicado urgente solicitando a la población la devolución del papel moneda sustraído, advirtiendo que los billetes regados carecen de curso legal y no podrán ser utilizados en transacciones comerciales. Hoy se mantiene el cerco de seguridad en la zona mientras especialistas inician los peritajes para determinar si el siniestro se debió a una falla mecánica o a condiciones climáticas adversas.
Falta por confirmar el número final de víctimas mortales, pues se teme que la cifra aumente debido a la gravedad de los heridos que fueron trasladados a hospitales locales. Asimismo, la identidad de las víctimas, tanto tripulantes como civiles que se encontraban en sus vehículos al momento de la colisión, sigue bajo proceso de verificación por parte de las autoridades forenses bolivianas.


