La Ciudad de México se prepara para una de las noches más vibrantes en el octágono, y el primer obstáculo ha sido superado con éxito. Brandon Moreno, el ex campeón mundial y máximo referente de las artes marciales mixtas en el país, encabezó la ceremonia de pesaje previa a la función de la UFC en territorio mexicano. Junto a él, los peleadores David Martínez y Regina Tarín también marcaron las libras pactadas, asegurando su lugar en la cartelera oficial.

¿Qué pasó en el pesaje de la UFC?

El ritual de la báscula es, para muchos peleadores, la batalla más difícil antes del combate real. En esta ocasión, la delegación mexicana demostró un profesionalismo impecable. Brandon Moreno detuvo la báscula en el límite de su división, confirmando que el campamento de entrenamiento y el proceso de corte de peso fueron ejecutados a la perfección. David Martínez y Regina Tarín hicieron lo propio, desatando el optimismo entre los preparadores y la afición que se dio cita para apoyar a los locales.

¿Por qué es importante este evento?

Este pesaje no es un trámite cualquiera; representa el regreso de la máxima empresa de MMA a la capital mexicana. Para Brandon Moreno, pelear en casa significa una oportunidad de reconectar con sus raíces y consolidar su camino de regreso al cinturón. La importancia de que todos los mexicanos hayan dado el peso radica en la estabilidad de la cartelera, ya que cualquier fallo habría derivado en multas económicas o, en el peor de los casos, la cancelación de los combates.

Además, la presencia de nuevos talentos como Martínez y Tarín subraya el crecimiento del deporte en México, que ha pasado de ser un mercado secundario a convertirse en una potencia exportadora de peleadores de élite.

¿Qué sigue para los peleadores mexicanos?

Tras cumplir con la báscula, los atletas entran en una fase crítica de rehidratación y recuperación energética. El siguiente paso es la Arena Ciudad de México, donde se espera un lleno total. La cartelera promete ser una celebración del talento nacional, con Moreno como el gran imán de taquilla en una noche que podría definir el futuro de las divisiones de peso mosca y gallo para los representantes tricolores. Los hechos están confirmados: la legión mexicana está completa y lista para la guerra.