El tiempo vuela para los entrenadores Pokémon de todo el mundo. Este día, la franquicia japonesa que marcó a toda una generación celebra oficialmente su trigésimo aniversario. Lo que comenzó como un ambicioso videojuego para la consola portátil Game Boy se ha transformado en un imperio multimedia global, pero hoy los reflectores no están puestos en las pantallas, sino en el papel. Expertos en coleccionismo han revelado que ciertas cartas que podrían estar acumulando polvo en los armarios o áticos mexicanos podrían valer auténticas fortunas en el mercado actual.

Desde el icónico Charizard de la primera edición hasta ediciones especiales únicas en su tipo, el mercado del Juego de Cartas Coleccionables (TCG por sus siglas en inglés) de Pokémon ha experimentado un crecimiento explosivo en la última década. Según reportes recientes del medio Daily Mail, algunas de estas piezas podrían convertir a sus dueños en millonarios de la noche a la mañana. La joya de la corona es una carta extremadamente rara que, según especialistas, podría alcanzar un valor de hasta 12 millones de libras esterlinas, lo que equivale a más de 300 millones de pesos mexicanos.

En México, la «fiebre Pokémon» no es un fenómeno menor. Desde su llegada al país a finales de los años 90 a través de la distribución de Nintendo y la transmisión de la serie animada en televisión abierta, miles de niños y jóvenes comenzaron a intercambiar y coleccionar estas tarjetas en escuelas y centros de convivencia. Hoy, esos mismos coleccionistas, ahora adultos, podrían estar sentados sobre una mina de oro sin siquiera sospecharlo.

Los analistas señalan que el valor de una carta depende estrictamente de tres factores clave: su rareza, su estado de conservación (graduación) y si pertenece a las primeras ediciones publicadas. Por ejemplo, el Charizard Holográfico de la Primera Edición sigue siendo uno de los artículos más buscados, alcanzando precios astronómicos en subastas internacionales si se encuentra en condiciones impecables. Otras ediciones especiales, como las cartas de «Ilustrador» o promociones limitadas de torneos mundiales, son las que suelen romper los récords de precios históricos.

Para los entusiastas mexicanos, la recomendación de los expertos es clara: es momento de buscar en el fondo del clóset o en aquellas cajas de recuerdos de la infancia. En este 30 aniversario de la marca que nos enseñó que «tenemos que atraparlos a todos», una pequeña pieza de cartón olvidada podría representar el hallazgo financiero de su vida.