Para finales de 2025, Starz ha demostrado que su estrategia como empresa independiente comienza a rendir frutos. Tras su separación formal del estudio Lionsgate, la cadena de televisión premium y plataforma de streaming reportó una reducción significativa en sus pérdidas financieras durante el cuarto trimestre del año, cerrando con un total de 17.6 millones de suscriptores en el mercado de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte financiero más reciente, la compañía logró acortar sus pérdidas netas a 20.7 millones de dólares, una mejora considerable frente a los 31.8 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año anterior. Este avance ocurre en un contexto donde la industria del entretenimiento digital prioriza la rentabilidad operativa sobre el crecimiento desmedido de usuarios.
En el segmento específico del streaming, Starz cerró el periodo de octubre a diciembre con 12.7 millones de suscriptores digitales en territorio estadounidense, lo que representa la adición de 370,000 nuevos clientes respecto al trimestre previo. Estas cifras reflejan una resiliencia notable de la marca frente a la saturación del mercado y los constantes cambios en los hábitos de consumo.
Para el público en México, es relevante recordar que Starz es la casa productora de éxitos internacionales como 'Power', 'Outlander' y 'The Serpent Queen'. Durante años, la marca operó en el mercado mexicano y latinoamericano bajo el nombre de Starzplay y, posteriormente, Lionsgate+, antes de las reestructuraciones corporativas que llevaron a su actual modelo de negocio independiente.
El informe subraya que la autonomía operativa ha permitido a Starz optimizar sus costos y enfocar sus esfuerzos de marketing en una audiencia específica que busca dramas premium de alta calidad. Aunque la empresa todavía reporta números rojos, la tendencia a la baja en sus pérdidas financieras sugiere que el camino hacia la estabilidad económica está cada vez más cerca.
Con estos resultados, la compañía se posiciona para enfrentar 2026 con una base sólida de suscriptores y una estructura financiera más ligera, buscando finalmente alcanzar el punto de equilibrio en un ecosistema dominado por gigantes tecnológicos como Netflix y Disney+.


