El personal del Festival Internacional de Cine de Berlín, conocido mundialmente como la Berlinale, ha manifestado su respaldo unánime a la actual directora, Tricia Tuttle, mediante una carta abierta. Este pronunciamiento surge en un momento de alta tensión política, coincidiendo con una reunión extraordinaria convocada por el ministro de Cultura de Alemania, Wolfram Weimer, con el objetivo primordial de debatir la continuidad de Tuttle al frente de la institución.
Tuttle asumió el cargo de directora artística hace apenas dos años, sucediendo a Carlo Chatrian en una transición que ya de por sí había generado expectativas y retos administrativos significativos para el festival. Recientemente, la gestión de Tuttle ha sido blanco de críticas y presiones externas, lo que motivó al cuerpo de trabajadores del certamen a intervenir públicamente para defender su liderazgo y la estabilidad del evento cinematográfico.
Para el público y la industria en México, la Berlinale representa una de las ventanas de exhibición más relevantes en Europa. El festival es parte fundamental de los circuitos de mayor prestigio a nivel global, posicionándose al mismo nivel que los festivales de Cannes y Venecia. Históricamente, el cine mexicano ha mantenido una presencia sólida y exitosa en Berlín; cineastas, actores y productores nacionales suelen encontrar en este festival una plataforma de lanzamiento crucial para posicionar sus proyectos en el mercado internacional. Por ello, cualquier crisis institucional en la cúpula de la Berlinale genera preocupación en la comunidad cinematográfica mexicana, dado que podría afectar la curaduría y las alianzas estratégicas que benefician al cine latinoamericano.
En la misiva redactada por los empleados, se enfatiza la necesidad de mantener la visión de Tuttle para garantizar la relevancia artística y la modernización del festival. Mientras el ministro Weimer y los cuerpos colegiados analizan los informes sobre su desempeño, el personal operativo y creativo ha dejado en claro que confían plenamente en el rumbo que la directora ha trazado desde su llegada.
El futuro de una de las citas cinematográficas más importantes del calendario anual pende ahora de las resoluciones que se tomen en las próximas horas en las oficinas gubernamentales de Berlín. Sin embargo, el apoyo masivo del equipo de trabajo se presenta como un factor de peso que podría inclinar la balanza a favor de la permanencia de Tuttle, buscando evitar una nueva etapa de incertidumbre administrativa en el corazón de la industria fílmica alemana.



