En el dinámico panorama tecnológico actual, la conversación suele dividirse en dos vertientes principales que generan ansiedad colectiva: el temor a la pérdida de empleos debido a la automatización y la preocupación existencial por una inteligencia artificial (IA) fuera de control. Sin embargo, un reciente planteamiento del medio especializado Gizmodo ha puesto sobre la mesa una ironía sombría que redefine estas preocupaciones.

Bajo la premisa de que el escenario de «Skynet» podría llegar antes que el desplazamiento laboral generalizado, se sugiere que la humanidad podría estar enfocando su miedo en el objetivo equivocado. El mensaje es tan contundente como cínico: no habrá necesidad de preocuparse por si una IA ocupará su puesto de trabajo si, antes de que eso ocurra, la tecnología desencadena un apocalipsis nuclear.

Para el lector mexicano, la referencia a Skynet no es ajena; se trata de la inteligencia artificial ficticia de la saga *Terminator* que, tras adquirir conciencia propia, decide que la humanidad es una amenaza y desata una guerra nuclear. Aunque este escenario parezca limitado a la ficción de Hollywood, el ritmo acelerado en el desarrollo de capacidades autónomas en sistemas de defensa ha provocado que expertos internacionales comiencen a discutir seriamente los riesgos de seguridad global vinculados a estos avances.

Actualmente, en México y el mundo, la incertidumbre laboral frente a modelos como ChatGPT o Midjourney es real. Diversos sectores, desde la atención al cliente hasta la programación y el diseño, están experimentando una reconfiguración debido a la eficiencia de los algoritmos. No obstante, el análisis de Gizmodo destaca que esta transición económica podría quedar en segundo plano frente a riesgos de seguridad mucho más drásticos e inmediatos.

Este enfoque profesional, aunque cargado de humor negro, refleja una fatiga social ante el constante bombardeo de noticias sobre el futuro de la tecnología. La conclusión es una paradoja inquietante: en un escenario de catástrofe absoluta, el desempleo es el menor de los problemas. Mientras las empresas continúan su carrera por integrar la IA en cada aspecto de la vida productiva, la seguridad del desarrollo tecnológico sigue siendo el debate más crítico de nuestra era.