Oklahoma City respira con alivio. Una de las figuras más brillantes de la NBA actual, el canadiense Shai Gilgeous-Alexander, ha recibido el alta médica y está listo para retomar su lugar en la rotación del Oklahoma City Thunder. Tras perderse los últimos nueve compromisos de su equipo debido a una persistente distensión abdominal, el base estrella estará disponible para el crucial enfrentamiento de este viernes por la noche contra los Denver Nuggets.
La ausencia de Gilgeous-Alexander representó un reto mayúsculo para el Thunder. El jugador, quien se ha consolidado en las últimas temporadas como un candidato constante al premio del Jugador Más Valioso (MVP) de la liga, es el motor ofensivo y el líder indiscutible de una de las plantillas más jóvenes y dinámicas del baloncesto profesional estadounidense. Durante su periodo de baja, el equipo de Oklahoma tuvo que navegar aguas turbulentas, lidiando no solo con su ausencia, sino también con diversas lesiones adicionales que han dejado al roster notablemente mermado en su profundidad.
Para los aficionados mexicanos que siguen de cerca la NBA, el regreso de "SGA" (como se le conoce popularmente en el argot deportivo) es una noticia de alto impacto. Gilgeous-Alexander es reconocido mundialmente por su extraordinaria capacidad para anotar en situaciones críticas y su estilo de juego elegante pero efectivo, características que lo han convertido en uno de los jugadores más seguidos por la audiencia hispana. Su retorno se produce en un momento determinante de la campaña, justo cuando el Thunder busca consolidar su posición en la Conferencia Oeste.
El desafío de este viernes no es menor. Los Denver Nuggets, actuales contendientes de élite liderados por el serbio Nikola Jokić, representan una de las pruebas más duras de la liga. Contar con Shai de vuelta en la alineación titular no solo aporta puntos inmediatos en el tablero, sino que también libera presión sobre los jugadores de rol y las jóvenes promesas del equipo, quienes tuvieron que asumir responsabilidades mayores durante las últimas dos semanas para cubrir el hueco dejado por su capitán.
El cuerpo médico del Thunder ha sido extremadamente cauteloso con la recuperación del jugador, asegurándose de que la molestia abdominal haya sanado completamente para evitar una recaída que pudiera comprometer su participación en la postemporada. Con su regreso confirmado para el duelo ante Denver, el espectáculo en la duela está garantizado, marcando el fin de una espera que mantuvo en vilo a los seguidores de la franquicia y a los analistas de la liga.


