La Fiscalía General de la República (FGR) de México ha asestado un golpe jurídico a la estructura del Cártel del Golfo tras obtener sentencias condenatorias de hasta 56 años de prisión contra dos operadores de dicha organización criminal. Los ahora sentenciados, identificados como Juan “N”, alias “El Cachetón”, y Gilberto “N”, alias “El Pelón” o “La Madona”, fueron hallados responsables de una serie de delitos graves que incluyen delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad.

De acuerdo con la información oficial proporcionada por la institución, Juan “N” recibió la pena más severa, siendo condenado a 56 años y nueve meses de cárcel. Por su parte, Gilberto “N” fue sentenciado a una pena de 16 años y seis meses de prisión. Ambos enfrentaron cargos por privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro, así como por portación de armas de fuego y posesión de cartuchos, ambos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

El origen de este proceso judicial se remonta a junio de 2013, cuando elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) realizaron un operativo estratégico en un domicilio de la colonia Plan de Ayala, ubicada en el municipio de Fresnillo, Zacatecas. Durante la incursión, las autoridades lograron la captura de los hoy sentenciados, asegurándoles un arsenal de armas, cargadores, cartuchos útiles y diversas dosis de estupefacientes, específicamente marihuana y clorhidrato de cocaína.

Además de los delitos relacionados con la violencia y el armamento, el juez federal también los encontró culpables de delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio, en su variante de venta. El fallo judicial subraya la participación activa de ambos sujetos en las operaciones del Cártel del Golfo, una organización que históricamente ha mantenido una presencia conflictiva en el estado de Zacatecas, disputando territorios clave para el trasiego de sustancias ilícitas hacia el norte del país.

Actualmente, los sentenciados se encuentran recluidos en centros penitenciarios de máxima seguridad para cumplir sus respectivas condenas. Gilberto “N” permanece interno en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) Número 13 'CPS-Oaxaca', mientras que Juan “N” se encuentra en el CEFERESO Número 17 'CPS-Michoacán'. Con este dictamen, se cierra un proceso judicial de más de una década que reafirma los esfuerzos de las autoridades federales por desarticular las células operativas de los grupos delictivos en la región del Bajío y el norte de México.