Aunque el año apenas avanza, la planificación de los periodos de descanso es una prioridad constante para las familias mexicanas. La Semana Santa, una de las festividades más significativas en el país tanto por su valor religioso como por su impacto en el sector turístico, ya tiene fechas definidas para el año 2026. Debido a que esta celebración se rige por el calendario lunar, los días varían anualmente, generando dudas frecuentes entre quienes buscan anticipar sus reservaciones.
Para el 2026, la Semana Santa se desarrollará entre los últimos días de marzo y los primeros de abril. De acuerdo con los cálculos astronómicos que marcan el primer domingo después de la primera luna llena de primavera, el Domingo de Ramos se celebrará el 29 de marzo. Esto sitúa a los días de mayor relevancia, el Jueves y Viernes Santo, el 2 y 3 de abril respectivamente, culminando con el Domingo de Resurrección el 5 de abril.
En el contexto educativo, los estudiantes de nivel básico en México suelen gozar de un periodo vacacional de dos semanas otorgado por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Bajo la tendencia de años anteriores, se prevé que el asueto escolar comience el lunes 30 de marzo y se extienda hasta el viernes 10 de abril, permitiendo que millones de familias se desplacen a los principales destinos turísticos del país, desde las costas de Quintana Roo y Guerrero hasta las ciudades coloniales del centro de la República.
Por otro lado, es fundamental que los trabajadores tomen en cuenta el marco legal vigente. Según la Ley Federal del Trabajo (LFT), los días de Semana Santa no se consideran feriados oficiales de descanso obligatorio. Sin embargo, en la práctica laboral mexicana, una gran cantidad de empresas y dependencias gubernamentales suelen otorgar el jueves y viernes como días de asueto administrativo. Asimismo, la Asociación de Bancos de México suele suspender actividades en estas fechas, por lo que se recomienda a la población tomar previsiones para sus movimientos financieros.
La relevancia de conocer estas fechas con antelación radica en la optimización del presupuesto familiar. Al ser una de las temporadas con mayor demanda, los precios de vuelos y hoteles tienden a elevarse considerablemente. Además del descanso, estos días representan una oportunidad para presenciar las diversas manifestaciones culturales y religiosas que definen la identidad de México, como la representación de la Pasión en Iztapalapa o las procesiones del silencio en diversas entidades del país.



