Ciudad de México.- En un esfuerzo por fortalecer la recaudación y asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha puesto en marcha una campaña intensiva de fiscalización durante este mes de marzo. Diversos contribuyentes, tanto personas físicas como morales, han reportado la recepción de notificaciones a través de su Buzón Tributario, en las cuales la autoridad señala presuntas inconsistencias en sus registros financieros.

Esta medida ocurre en un momento clave para el sistema tributario mexicano, coincidiendo con el periodo de declaraciones anuales. Las alertas enviadas por el organismo hacendario se centran principalmente en discrepancias detectadas entre los ingresos declarados y los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) emitidos o recibidos. Asimismo, el SAT ha puesto especial atención en las diferencias detectadas en las retenciones de impuestos de los trabajadores y en el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El Buzón Tributario se ha consolidado como la herramienta principal de comunicación entre la autoridad y el ciudadano. Es imperativo que los contribuyentes mantengan sus medios de contacto actualizados, ya que el desconocimiento de una notificación no exime de la responsabilidad legal. Ignorar estos llamados puede derivar en consecuencias severas, tales como la imposición de multas, el inicio de facultades de comprobación o, en casos más drásticos, la restricción temporal de los Certificados de Sello Digital (CSD), lo que imposibilitaría a las empresas y profesionales emitir facturas y operar comercialmente.

Especialistas en la materia recomiendan a la población que, tras recibir un aviso, se realice una revisión exhaustiva de la contabilidad de la mano de un profesional. El objetivo de estas notificaciones previas es permitir que el contribuyente realice una autocorrección mediante declaraciones complementarias antes de que el SAT inicie un proceso de auditoría formal.

Para este ciclo fiscal, el SAT ha incrementado el uso de herramientas de inteligencia de datos y algoritmos automatizados que permiten el cruce de información en tiempo real. Ante este escenario, la transparencia y la puntualidad en los registros contables se vuelven la mejor defensa para los ciudadanos frente a la creciente vigilancia electrónica del fisco mexicano.