Samsung finalmente ha roto el silencio sobre uno de los aspectos más polémicos de su reciente lanzamiento: el aumento en el precio de su serie insignia. Won-Joon Choi, director de operaciones (COO) de la división móvil de la gigante surcoreana, confirmó en una entrevista exclusiva para The Verge que la escasez global de componentes, específicamente la memoria RAM, es la responsable directa de que los consumidores tengan que pagar más este año.

De acuerdo con el directivo, la crisis de suministro de memorias, un fenómeno que algunos analistas han comenzado a llamar el "RAMageddon", tuvo una "contribución significativa" en el costo final de producción. Choi explicó que este factor, sumado al incremento generalizado en el precio de otros materiales y la aplicación de diversos aranceles, obligó a la compañía a subir el precio del Galaxy S26 y S26 Plus en 100 dólares respecto a sus predecesores.

Para el mercado mexicano, donde Samsung se mantiene como el líder indiscutible en ventas de smartphones con una participación de mercado superior al 30%, este incremento es una noticia sensible. Históricamente, los ajustes de precios en dólares suelen reflejarse de manera proporcional, o incluso superior, en los puntos de venta de nuestro país debido a factores de importación y logística.

Como una suerte de compensación ante el golpe al bolsillo, Samsung decidió que este año el modelo base del Galaxy S26 incluya el doble de almacenamiento interno, pasando de los 128GB tradicionales a los 256GB. No obstante, para críticos del sector como Allison Johnson de The Verge, la sensación general es que los nuevos dispositivos ofrecen "más de lo mismo por más dinero", ya que las innovaciones tecnológicas no parecen justificar por sí solas el salto en el costo para el usuario final.

Este escenario pone a Samsung en una posición complicada. Mientras la empresa intenta navegar los desafíos de la cadena de suministro global, debe convencer a sus usuarios leales de que el Galaxy S26 sigue siendo una inversión valiosa en un segmento de gama alta que cada vez es más competitivo y costoso para el consumidor promedio.