Samsung continúa marcando la pauta en el mercado de dispositivos móviles de gama alta con la presentación de su nuevo buque insignia: el Galaxy S26 Ultra. Este dispositivo, que llega al mercado con un precio de salida de 1,300 dólares —lo que se traduce en aproximadamente 26,000 pesos mexicanos dependiendo del tipo de cambio y aranceles—, se enfrenta al desafío de superar la vara alta dejada por sus antecesores, el Galaxy S25 Ultra y el S24 Ultra. La firma surcoreana apuesta en esta ocasión por una combinación de potencia bruta y refinamiento tecnológico.

El cambio más sustancial y comentado de este nuevo modelo es la incorporación de la 'Privacy Display' (Pantalla de Privacidad). Se trata de una mejora crítica que permite que el contenido visualizado solo sea nítidamente legible para el usuario que se encuentra directamente frente al panel. En un mundo donde la seguridad de la información es primordial, Samsung da un paso adelante frente a lo visto en el S25 Ultra, cuya pantalla, aunque extremadamente brillante, carecía de este nivel de protección integrada contra miradas indiscretas en espacios públicos o entornos laborales.

Al analizar la evolución generacional, el Galaxy S26 Ultra mantiene el ADN de la serie, pero con ajustes que lo distancian significativamente del S24 Ultra lanzado hace dos años. Mientras que el S24 Ultra fue el pionero en el uso de materiales como el titanio dentro de la marca, el S26 Ultra perfecciona la ergonomía y la eficiencia energética del procesador. Para el consumidor mexicano, que suele renovar su equipo cada dos o tres años, el salto desde un S24 Ultra hacia el S26 representa una actualización sustancial no solo en rendimiento, sino en la longevidad del software y capacidades de seguridad visual.

En México, Samsung se posiciona como uno de los líderes indiscutibles del mercado Android, compitiendo directamente con Apple por la corona del segmento premium. El éxito del Galaxy S26 Ultra en territorio nacional dependerá, en gran medida, de las promociones de preventa y la aceptación de esta nueva tecnología de pantalla por parte de los usuarios corporativos y entusiastas. Con este lanzamiento, la compañía no solo vende un teléfono inteligente, sino una herramienta de privacidad robusta que busca justificar su elevado costo de 1,300 dólares, reafirmando por qué la línea Ultra sigue siendo el referente máximo de la industria tecnológica móvil.