Moscú, Rusia — En una nueva escalada de la confrontación en el espacio digital, el gobierno de Rusia denunció este día que diversos portales oficiales, incluidos los del Ministerio de Defensa y el Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación (Roskomnadzor), fueron blanco de potentes ataques de denegación de servicio, conocidos técnicamente como DDoS.
Los ataques DDoS consisten en saturar los servidores de un sitio web con un tráfico artificial masivo proveniente de múltiples fuentes simultáneas, lo que provoca que los portales se vuelvan lentos o queden completamente inaccesibles para los usuarios legítimos. Según los reportes iniciales, estas acciones intentaron comprometer la operatividad de los canales informativos oficiales en un momento de alta sensibilidad geopolítica.
Este tipo de incidentes no es ajeno al panorama global actual. Desde el inicio de las tensiones en Europa del Este, la infraestructura digital se ha convertido en un frente de batalla paralelo. Para México, este evento sirve como un recordatorio sobre la importancia de fortalecer la ciberseguridad nacional, especialmente tras los incidentes sufridos por instituciones mexicanas en años recientes, lo que subraya que ninguna nación está exenta de estas amenazas transfronterizas que no requieren presencia física para causar desestabilización.
Roskomnadzor, que actúa como el principal regulador de comunicaciones y medios en el país, ha estado en el centro de la atención internacional debido a sus políticas de supervisión de contenidos. Por su parte, el Ministerio de Defensa representa el núcleo de la estrategia de seguridad del Kremlin, lo que convierte a ambos organismos en objetivos estratégicos para los grupos de ciberatacantes que operan bajo el anonimato de la red.
Hasta el momento, las autoridades rusas han señalado que sus especialistas técnicos trabajan para mitigar los efectos de la ofensiva y restablecer la normalidad total de los servicios digitales. Aunque no se ha atribuido el ataque a un actor específico, expertos en seguridad informática sugieren que este tipo de maniobras suelen ser coordinadas por colectivos de hacktivistas o entidades que buscan impactar la imagen de estabilidad del Estado. La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de las redes gubernamentales ante tácticas de guerra híbrida modernas.


