El gobierno de Rusia, a través de su portavoz oficial Dmitry Peskov, manifestó este lunes su profunda preocupación ante el incremento de las hostilidades en la frontera entre Afganistán y Pakistán. El Kremlin hizo un llamado urgente a ambas naciones para que muestren máxima contención y busquen soluciones por la vía diplomática, evitando una escalada que pueda comprometer la seguridad de toda la región de Asia Central.

La postura oficial de Moscú surge tras una serie de ataques aéreos realizados por las fuerzas armadas de Pakistán en las provincias fronterizas de Khost y Paktika, dentro de territorio afgano. Según el gobierno de Islamabad, las operaciones militares tenían como objetivo neutralizar a células del grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), al que acusan de organizar ataques terroristas desde suelo afgano. Por su parte, el gobierno de los talibanes en Kabul calificó estas acciones como una violación flagrante a su soberanía nacional y respondió con fuego de artillería pesada hacia puestos militares pakistaníes.

"Estamos sumamente preocupados por la escalada de tensión. Instamos a las partes a mostrar prudencia y a resolver cualquier disputa a través de los canales políticos y diplomáticos", señaló Peskov durante su encuentro diario con los medios de comunicación. Para la administración de Vladimir Putin, la estabilidad en esta zona es un tema de seguridad nacional, dado que el aumento de la violencia podría facilitar el fortalecimiento de grupos extremistas que amenacen a las exrepúblicas soviéticas de Asia Central, con las que Rusia mantiene estrechos vínculos de defensa.

Desde la perspectiva de la política exterior mexicana, este tipo de conflictos son monitoreados con atención por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). México, fiel a su tradición diplomática en el marco de la ONU, ha defendido históricamente el principio de la solución pacífica de las controversias y el respeto a la integridad territorial. Aunque el conflicto ocurre en una zona geográficamente distante, la inestabilidad en Asia Central suele generar repercusiones en la volatilidad de los mercados energéticos globales, un tema de vital importancia para la economía mexicana.

La comunidad internacional observa con cautela este nuevo roce diplomático y militar. Pakistán ha endurecido su retórica contra el régimen talibán desde su regreso al poder en 2021, acusándolos de no cumplir con el compromiso de impedir que grupos terroristas utilicen su territorio para atacar a naciones vecinas. Por ahora, el Kremlin busca posicionarse como una voz de equilibrio en el continente asiático, intentando evitar que el conflicto escale a una guerra abierta que afecte los intereses estratégicos de la región.