La carrera electoral hacia el 2027 ha comenzado con un movimiento sísmico en el sistema de partidos en México. Al vencer el plazo legal ante el Instituto Nacional Electoral (INE), los denominados cuatro partiditos han demostrado un músculo de militancia que ha encendido las alarmas tanto en la oposición como en el bloque oficialista. Estas agrupaciones, que buscan su registro formal como partidos políticos nacionales, no solo cumplieron con los requisitos mínimos, sino que han superado las cifras de afiliación de instituciones con décadas de historia.

Las organizaciones que encabezan esta embestida son Construyendo Solidaridad y Paz (PAZ), México Tiene Vida (Vida Mx), Somos México (antes identificada como Marea Rosa) y Que Siga la Democracia. De acuerdo con los cortes más recientes al 26 de febrero a las 20:00 horas, estas cuatro formaciones han logrado congregar a un total de un millón 400 mil 609 ciudadanos. Esta cifra resulta demoledora al compararse con el bloque conformado por el Partido Acción Nacional (PAN), Movimiento Ciudadano (MC), el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), quienes juntos apenas alcanzan el millón 687 mil 551 militantes.

El golpe es particularmente severo para el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Los datos de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) sitúan al tricolor con apenas 866 mil 113 militantes, una cifra que se queda corta frente al acumulado de las nuevas agrupaciones que aspiran a la boleta. En un escenario aparte se mantiene Morena, que con más de 11 millones de afiliados, conserva una hegemonía que parece inalcanzable para los nuevos competidores.

Ideológicamente, el nuevo tablero se presenta diversificado. Las autoridades del INE recibirán la solicitud formal de dos frentes de derecha (PAZ y Vida Mx), uno de centro-derecha (Somos México) y uno de izquierda (Que Siga la Democracia). Este último grupo ha sido vinculado estrechamente con la promoción de la participación ciudadana en procesos previos del actual gobierno.

Este viernes, los representantes de estas organizaciones deberán realizar el último trámite administrativo en las ventanillas del órgano electoral. Una vez entregada la documentación, el árbitro electoral iniciará un proceso de revisión exhaustiva de 60 días naturales para validar la autenticidad de las asambleas y las afiliaciones. De recibir el veredicto favorable, estos nuevos actores políticos participarán en los comicios federales de 2027, donde se renovará la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas.