La industria del entretenimiento en Hollywood y los seguidores de la cultura pop de los años 2000 se encuentran de luto tras la partida de un rostro icónico de la televisión. Recientemente, fuentes oficiales de Los Ángeles revelan detalles sobre el fallecimiento del actor Robert Carradine, quien alcanzó la fama internacional al interpretar a Sam McGuire, el comprensivo padre de Hilary Duff en la exitosa serie de Disney Channel, “Lizzie McGuire”.
¿Qué pasó con Robert Carradine?
De acuerdo con reportes publicados por Page Six, el deceso del histrión de 71 años fue consecuencia de una lesión cerebral anóxica derivada de un ahorcamiento autoinfligido. Los informes médicos precisan que este tipo de lesión ocurre de forma crítica cuando el cerebro deja de recibir el oxígeno necesario para funcionar, provocando daños irreversibles en cuestión de minutos. El cuerpo del actor fue entregado a sus familiares tras fallecer en un hospital de California, cerrando así un capítulo doloroso para sus allegados.
¿Por qué importa esta noticia?
Más allá de su legado en la pantalla, la muerte de Carradine pone sobre la mesa la importancia del cuidado de la salud mental. El pasado 23 de febrero, su familia confirmó que el actor se quitó la vida tras una batalla de más de dos décadas contra el trastorno bipolar. En México, donde “Lizzie McGuire” fue una serie fundamental para la generación 'millennial' a través de la televisión abierta y por cable, la noticia ha generado una ola de nostalgia y reflexión sobre las enfermedades invisibles.
Carradine fue diagnosticado con este trastorno tras la trágica muerte de su hermano, David Carradine, en 2009. Desde entonces, el actor enfrentó periodos complejos que su familia ahora busca transformar en un mensaje de conciencia. A través de un comunicado, sus hijos y hermanos expresaron el deseo de que esta pérdida ayude a visibilizar y combatir el estigma que rodea a los padecimientos mentales.
¿Qué sigue para el legado del actor?
Hilary Duff, protagonista de la serie que lo consagró, ya ha expresado sus condolencias, recordando a Carradine como una figura entrañable durante sus años de formación. Por ahora, la familia ha solicitado privacidad absoluta para vivir su duelo. Este suceso recalca la necesidad de redes de apoyo sólidas para quienes padecen trastornos de salud mental, un tema que sigue ganando relevancia en la agenda pública internacional.



