SAN CRISTÓBAL Y NIEVES.- El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este miércoles que su administración responderá "en consecuencia" tras el operativo realizado por las autoridades de Cuba contra una lancha rápida procedente de Florida, el cual culminó con un saldo de cuatro personas muertas y seis lesionados.
Durante su intervención en la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), celebrada en San Cristóbal y Nieves, el jefe de la diplomacia estadounidense adoptó una postura de cautela pero firmeza. "No voy a especular ni a opinar; quiero saber qué ocurrió. Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y responderemos como corresponde", declaró ante medios de comunicación internacionales, subrayando que la recopilación de información es la prioridad inmediata para el Departamento de Estado.
De acuerdo con los reportes emitidos por el Ministerio del Interior de Cuba (Minint), el incidente se registró cuando una unidad de la Tropa Guardafrontera de la isla interceptó una embarcación rápida que navegaba en aguas territoriales cubanas. Las autoridades de La Habana sostienen que los tripulantes de la lancha, de origen estadounidense, desobedecieron las órdenes de detenerse y abrieron fuego contra la patrulla policial, lo que desencadenó un intercambio de disparos letal.
El comunicado oficial cubano, difundido ampliamente por medios estatales, detalló que además de las cuatro víctimas mortales, seis personas que viajaban en la lancha resultaron heridas. Por parte de las fuerzas de seguridad de la isla, se reportó que el comandante de la embarcación patrullera, en la que operaban cinco efectivos, también sufrió lesiones durante el enfrentamiento armado. Según el Minint, todos los lesionados fueron evacuados y recibieron asistencia médica de manera inmediata.
Este nuevo episodio de violencia en el Caribe ocurre en un contexto de alta sensibilidad diplomática. Para México y la región, la estabilidad en el Estrecho de la Florida es un tema de seguimiento puntual debido a sus implicaciones en materia migratoria y de seguridad hemisférica. Cabe destacar que este incidente surge poco después de que Washington flexibilizara ciertas restricciones petroleras para permitir la venta de crudo venezolano a la isla, un gesto de distensión que ahora se ve empañado por este choque en alta mar.
La administración estadounidense ha evitado calificar el suceso de manera definitiva hasta no contar con el peritaje completo y los testimonios de los sobrevivientes. Mientras tanto, el gobierno cubano defiende la legalidad de su operativo, argumentando el ejercicio de su soberanía nacional frente a incursiones no autorizadas en sus costas.



