La agrupación británica Radiohead, conocida por su postura política activa y su influencia en la cultura alternativa global, ha emitido una respuesta contundente contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). La molestia de la banda surge tras la publicación de un video institucional de la agencia gubernamental en el que se utilizó una versión coral de su éxito de 1997, "Let Down", para acompañar imágenes que asocian a los inmigrantes con crímenes violentos.

El mensaje del grupo, liderado por Thom Yorke, fue directo y sin concesiones: “Váyanse al carajo” (Go f*** yourselves), manifestando su total desacuerdo con que su obra artística sea empleada como banda sonora de una narrativa que criminaliza a la población extranjera en territorio estadounidense. La canción original forma parte del aclamado álbum 'OK Computer', un disco que irónicamente explora temas de alienación, deshumanización y el colapso de las estructuras sociales modernas.

Para el público mexicano, el ICE es una de las instituciones más controvertidas de la administración estadounidense, al ser la entidad responsable de las redadas, detenciones y procesos de deportación que afectan a miles de connacionales cada año. El uso de la música de Radiohead en este contexto ha sido visto por activistas y seguidores como una apropiación indebida de un mensaje de vulnerabilidad para justificar políticas de seguridad de línea dura.

No es la primera vez que Radiohead o sus integrantes se ven involucrados en confrontaciones políticas. Thom Yorke ha sido un crítico recurrente de las políticas migratorias restrictivas y de los movimientos de derecha a nivel internacional. En esta ocasión, la molestia se intensifica debido a que la pieza audiovisual de la agencia gubernamental busca reforzar prejuicios negativos sobre los inmigrantes, un tema de alta sensibilidad en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.

Expertos en derechos de autor señalan que, aunque la versión utilizada en el video fue un cover coral y no la grabación original, el uso de la composición intelectual sigue requiriendo permisos que la banda asegura no haber otorgado. Este incidente se suma a una larga lista de artistas que han prohibido a agencias y políticos el uso de su música para fines de propaganda, especialmente cuando estos contravienen sus valores éticos y personales.