La gigante tecnológica estadounidense Qualcomm, ampliamente conocida en México por ser el motor principal detrás de la mayoría de los teléfonos inteligentes de gama alta, ha decidido dar un paso atrás en sus planes más recientes para el sector de los videojuegos. A pesar de las crecientes expectativas generadas a principios de este año, la empresa confirmó que no presentará sus esperados procesadores para consolas portátiles con Windows durante la Game Developers Conference (GDC) 2026 en San Francisco.
En enero, Qualcomm había sugerido que aprovecharía este importante foro de desarrolladores para introducir oficialmente su arquitectura basada en Arm al mercado de las consolas tipo 'handheld', un segmento que actualmente goza de gran popularidad en México gracias a dispositivos como la Steam Deck y la ASUS ROG Ally. Esta estrategia buscaba posicionar a la compañía frente a la inminente llegada de los primeros procesadores de gaming de Nvidia y los nuevos chips dedicados de Intel, diseñados específicamente para dispositivos portátiles de alto rendimiento.
Sin embargo, la empresa informó recientemente que los planes han cambiado de manera significativa. Qualcomm no solo descartó realizar anuncios o actualizaciones sobre su familia de procesadores Snapdragon G Series, enfocada exclusivamente en el gaming, sino que tampoco permitirá a la prensa especializada realizar pruebas de rendimiento o 'benchmarks' de las actualizaciones recientemente anunciadas para su línea Snapdragon X.
A pesar de esta ausencia de novedades en la GDC, la compañía sostiene que sus procesadores de las series X y G continúan impulsando la innovación en el desarrollo de hardware para computadoras y dispositivos portátiles. No obstante, para los entusiastas y consumidores mexicanos que esperaban una alternativa más eficiente en el consumo de batería frente a los procesadores tradicionales, esta noticia representa un retraso inesperado en la evolución del mercado.
La GDC 2026 sigue siendo un punto de referencia crucial para la industria tecnológica, pero con este movimiento, Qualcomm cede temporalmente el protagonismo a sus competidores directos. Por ahora, los usuarios tendrán que esperar más tiempo para ver si los procesadores Snapdragon logran consolidarse como una opción viable y potente para ejecutar videojuegos de última generación en formato portátil.



