La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), a través del Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, ha emitido un nuevo informe detallado tras realizar un exhaustivo análisis de diversas marcas de yogurt que se comercializan en territorio mexicano. El objetivo primordial de esta investigación fue verificar que la información presentada en el etiquetado de los productos coincida estrictamente con su contenido real, garantizando así los derechos y la salud de los consumidores en el país.

En este estudio de calidad, los especialistas evaluaron parámetros fundamentales como el contenido neto, el aporte nutrimental —incluyendo niveles de proteína, grasa y carbohidratos—, así como la presencia de microorganismos benéficos y la veracidad de las declaraciones en los empaques. Uno de los hallazgos más relevantes fue la detección de productos que, aunque se promocionan como opciones saludables, contienen cantidades excesivas de azúcares añadidos y edulcorantes no recomendables para el consumo habitual, especialmente en menores de edad.

El análisis técnico reveló que varias marcas fallaron en la prueba de honestidad al consumidor. Algunas presentaron irregularidades significativas en el etiquetado, omitiendo la declaración de almidones o grasas vegetales que no corresponden a la naturaleza láctea del yogurt original. Asimismo, se identificaron productos, particularmente en sus versiones bebbibles, que apenas alcanzan los niveles mínimos de proteína exigidos por la normativa mexicana, funcionando más como una golosina líquida que como un alimento verdaderamente nutritivo.

Para el consumidor mexicano, este tipo de estudios resulta crucial. En un país que enfrenta retos importantes de salud pública, como altos índices de diabetes y obesidad, la transparencia en el contenido de azúcares y grasas es vital. La Profeco subrayó que muchas de las marcas señaladas suelen utilizar estrategias de marketing que pueden llegar a ser engañosas, resaltando beneficios nutricionales inexistentes o utilizando nombres que confunden al comprador sobre la verdadera composición del producto.

Ante estos resultados, el organismo federal recomienda a la población mexicana revisar minuciosamente la tabla nutricional y la lista de ingredientes antes de realizar cualquier compra. Se sugiere priorizar aquellos productos que no contengan sellos de advertencia de la Secretaría de Salud y que mantengan una lista corta de ingredientes, evitando en la medida de lo posible los colorantes y conservadores artificiales. Con estas acciones, la Profeco busca no solo sancionar a las empresas que incumplen con las normas oficiales, sino también fomentar una cultura de consumo responsable, crítico e informado en toda la República.