En una reciente declaración que ha resonado con fuerza en la industria del entretenimiento a nivel global, el productor de las icónicas series de comedia británicas 'The IT Crowd' (conocida en algunos mercados como Los Informáticos) y la versión original de 'The Office', ha admitido que existen ciertos segmentos y chistes de estos programas que hoy en día no tendrían cabida en una producción contemporánea.
Ash Atalla, una figura clave detrás de algunos de los éxitos más influyentes del humor británico de las últimas décadas, señaló que si tuviera la oportunidad de realizar estas series nuevamente, omitiría diversos aspectos que ahora se consideran inapropiados o fuera de sintonía con las sensibilidades sociales actuales. "Hay aspectos que simplemente no haríamos ahora", admitió de forma tajante, subrayando una postura de autocrítica frente a su propio legado televisivo tras años de cambios en la percepción pública del humor.
Estas declaraciones surgen en un contexto de intenso debate sobre la evolución de la comedia y la llamada "cultura del despertar" (woke). Recientemente, la cadena británica Channel 4 implementó advertencias de contenido (conocidas como trigger warnings) en varios episodios de 'The IT Crowd'. Estas alertas notifican a la audiencia sobre la presencia de lenguaje o situaciones que podrían resultar ofensivas para ciertos grupos, particularmente en temas de identidad de género y estereotipos sociales.
Para el público en México, estas producciones representan referentes fundamentales de la comedia de situación y el humor ácido. 'The IT Crowd', que narra las desventuras de un equipo de soporte técnico relegado a un sótano, y 'The Office', han gozado de una segunda vida en plataformas de streaming dentro del territorio nacional. Esto ha permitido que nuevas generaciones de mexicanos se acerquen a este estilo de sátira, aunque no sin generar discusiones sobre la vigencia de sus guiones en redes sociales.
Ante el cuestionamiento sobre el cambio en los estándares humorísticos, Atalla optó por una postura pragmática y conciliadora. "Pido disculpas y sigo adelante", expresó el productor, sugiriendo que, si bien reconoce que ciertos elementos han envejecido de forma problemática bajo la lupa actual, es necesario entender que las obras responden al contexto de su propio tiempo.
El debate sobre la revisión de contenidos clásicos continúa dividiendo a la audiencia. Mientras algunos sectores consideran que estas advertencias son necesarias para fomentar el respeto, otros argumentan que el humor debe permanecer libre de restricciones políticas. No obstante, para los creadores como Atalla, la prioridad parece ser la adaptación a un mercado global que exige una mayor consciencia sobre el impacto de las bromas en la sociedad moderna.



