La exitosa serie de drama criminal de la cadena estadounidense Starz, "Power Book III: Raising Kanan", ha comenzado la cuenta regresiva para su desenlace. La producción anunció oficialmente que su quinta y última temporada se estrenará el viernes 12 de junio, marcando el inicio del fin para una de las precuelas más aclamadas de la televisión reciente. Según la información proporcionada, los nuevos episodios se lanzarán de manera semanal cada viernes a través de las plataformas digitales de la cadena.
Como parte de este anuncio, se han revelado las primeras imágenes de la temporada junto con un video promocional que ofrece un vistazo a la tensión que marcará el cierre de la historia. Para los televidentes en México, este universo televisivo —producido ejecutivamente por el rapero Curtis "50 Cent" Jackson— suele distribuirse habitualmente a través de plataformas de streaming como Lionsgate+ (anteriormente Starzplay) o mediante canales especializados en servicios como Prime Video, lo que ha permitido generar una base sólida de seguidores en territorio nacional.
La serie sigue la evolución de Kanan Stark, interpretado por Mekai Curtis, un personaje que los fans conocieron originalmente como el antagonista principal de la serie original "Power". Durante las últimas cuatro temporadas, el drama ha narrado con detalle el paso a la madurez de Kanan en el turbulento barrio de Queens durante la década de los 90, mostrando cómo la influencia de su madre, la implacable jefa del narcotráfico Raquel "Raq" Thomas (interpretada por la actriz Patina Miller), moldeó su destino en el mundo del crimen organizado.
Esta última entrega promete atar los cabos sueltos y mostrar el punto de quiebre definitivo que convierte al joven Kanan en el despiadado estratega que el público conoció años atrás. Con una mezcla de drama familiar y violencia cruda, "Raising Kanan" se despide siendo una pieza fundamental del universo expandido de "Power", el cual continúa siendo uno de los pilares de contenido más importantes para la cadena a nivel global. El cierre de esta producción representa el fin de una era para los aficionados a los dramas de gánsteres y las narrativas de ascenso al poder.



