Las alarmas se encienden porque Warriors lose ante las lesiones y suman su cuarta derrota consecutiva este viernes por la noche. El equipo de San Francisco cayó ante la urgencia de resultados y ahora se encuentra a dos juegos de distancia de los Clippers por el octavo puesto de la Conferencia Oeste, marcando su peor crisis en lo que va de la temporada.

Steve Kerr, el experimentado estratega de Golden State, no ocultó su frustración y preocupación tras el último encuentro. El coach aseguró que su plantel está más golpeado que cualquier otro equipo que pueda recordar en toda su trayectoria profesional. La pérdida de cuatro jugadores adicionales en una sola noche deja a la rotación en los puros huesos, justo cuando la competencia por un lugar en la postemporada se intensifica y no hay margen de error. (Lee también: El dato que nadie te dijo sobre el mundial nuestros sueños en México.)

Este desplome impacta directamente a la enorme base de aficionados en México y el resto de Latinoamérica, donde los Warriors se mantienen como el equipo más seguido y comercialmente relevante de la última década. Para el público mexicano, que consume la NBA con fervor a través de plataformas digitales y televisión por cable, la posible ausencia de esta franquicia en las fases finales representaría un golpe duro al espectáculo y a las cuotas de audiencia en la región. (Lee también: Así es como la baja de Irán afecta el calendario de deportes en México.) (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre la salida de Sergio Bueno de Mazatlán.)

El panorama es crítico porque el tiempo se agota y la enfermería no deja de recibir pacientes. Con cuatro descalabros al hilo, el equipo ha perdido el control de su destino y ahora depende de que los Clippers tropiecen en el cierre de la campaña. La urgencia médica en el vestuario obliga a Kerr a improvisar con una alineación parchada que deberá buscar el milagro para evitar lo que sería un fracaso histórico para la organización.