El flujo de usuarios internacionales en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) registra una tendencia a la baja con 29,544 pasajeros atendidos en enero de 2026, lo que representa una picada extranjeros del 21.1 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra marca el décimo mes consecutivo de saldos negativos para la terminal de Santa Lucía, mientras que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el de Toluca (AIT) reportaron incrementos del 5.6 y 25.2 por ciento, respectivamente, en el tráfico hacia el exterior durante el mismo ciclo operativo.

El estancamiento operativo ocurre en un momento crítico, ya que México se prepara para recibir el Mundial de Futbol que iniciará el próximo 11 de junio de 2026 en la capital del país. El gobierno federal estima la llegada de 5.5 millones de visitantes adicionales para los 13 encuentros programados en territorio nacional, de los cuales cinco se jugarán en la Ciudad de México, cuatro en Guadalajara y cuatro en Monterrey. El AIFA, liderado por el general Isidoro Pastor Román, busca consolidarse como pieza clave del Sistema Aeroportuario Metropolitano, pero la falta de frecuencias internacionales amenaza su capacidad de respuesta ante la demanda masiva de aficionados provenientes de todo el mundo.

La crisis de conectividad se agudizó tras la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos de cancelar las nuevas rutas desde el Felipe Ángeles hacia la Unión Americana, citando desventajas competitivas para aerolíneas estadounidenses por la gestión de horarios en el AICM. Datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) indican que, a nivel nacional, el movimiento de pasajeros internacionales creció un 2.8 por ciento totalizando 6.1 millones de personas en enero, lo que sugiere que el mercado global se expande mientras el AIFA pierde participación de mercado de forma sostenida. Analistas del sector, como Jonathan Félix de la firma Verum, atribuyen esta caída prolongada específicamente a la escasez de oferta de vuelos directos, limitando las opciones para viajeros de Chile, Colombia, Venezuela y República Dominicana.

Para México, esta situación representa un reto logístico y económico de alto nivel, pues el AIFA fue diseñado para aliviar la saturación del centro del país y captar divisas por turismo receptivo. En el ámbito de Latinoamérica y España, la conectividad con el hub del Valle de México es fundamental para los negocios y el turismo transatlántico; sin embargo, el crecimiento del aeropuerto de Toluca como alternativa viable pone en duda el rol del Felipe Ángeles como la gran puerta de entrada regional. Con el Mundial a la vuelta de la esquina, la infraestructura aeroportuaria mexicana enfrenta una carrera contra el tiempo para revertir el desinterés de las líneas aéreas extranjeras y asegurar que los flujos migratorios de 2026 no se conviertan en un cuello de botella institucional.