morena tienen: Representantes de Morena y el PT tienen una mesa de trabajo abierta en la Secretaría de Gobernación (Segob) para redactar el nuevo Plan B de la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum enviará al Congreso el próximo lunes 2 de diciembre. Tras el rechazo a la propuesta original, los equipos jurídicos buscan a marchas forzadas un texto consensuado que reduzca gastos en congresos estatales y ayuntamientos, mientras se amplían mecanismos como la revocación de mandato.

El encuentro realizado en la Ciudad de México contó con la presencia de figuras clave como Ernesto Villarreal, Benjamín Robles y Silvano Garay por parte del PT, junto a Esteban Martínez de Morena. El objetivo es concretar la propuesta final este fin de semana para cumplir con el anuncio de Sheinbaum, quien afirmó que el proyecto tendrá como eje central la austeridad en los órganos locales. Mientras el equipo de Segob afirma que hay avances, el PT ha mostrado señales de inquietud sobre si estas medidas realmente ampliarán la democracia o si cerrarán espacios de representación para las minorías. (Lee también: 5 cambios que el INE aprueba nueva credencial para votar desde junio.)

Para el lector en México, esta reforma impactará directamente en el costo de sus representantes locales y la frecuencia de las consultas populares. Este movimiento es observado con atención en España y Latinoamérica, donde el debate sobre el financiamiento público a la política y la centralización de procesos electorales es un tema recurrente en las agendas de gobernabilidad. La estabilidad institucional de México suele dictar tendencia en la región, especialmente en procesos de ajuste administrativo bajo gobiernos de izquierda. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre la reforma electoral y el plan de la UNAM.)
A pesar de la mesa de trabajo, la tensión entre los aliados es evidente. Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en San Lázaro, advirtió que su partido está en reflexión profunda pues no tienen clara la intención de fondo del proyecto. Mientras Morena empuja una narrativa de eficiencia presupuestaria, sus socios cuestionan el camino elegido y han reprochado públicamente la actitud de los representantes morenistas durante las negociaciones de las últimas horas, calificando el trato recibido como desfavorable. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el plan de Brugada para el Mundial 2026.)
Por ahora, no existe un documento formal firmado y la propuesta sigue pendiente de confirmar en su redacción definitiva. Los equipos jurídicos trabajarán a contrarreloj para rebotar propuestas y tratar de llegar a un acuerdo unificado antes del lunes. Este día será la prueba de fuego cuando el texto llegue a las cámaras, revelando si la coalición oficialista mantiene su unidad o si las fisuras internas se profundizan ante un cambio de reglas que afecta directamente la operación territorial de los partidos más pequeños.





