La movilización para marchar lucha feminista este domingo en la Ciudad de México responde a la urgencia de erradicar la violencia sistemática contra las mujeres. Integrantes de la Coordinación 8M-CDMX confirmaron que la protesta se concentrará en las principales avenidas de la capital para exigir una agenda de seguridad y derechos laborales inmediatos. Esta acción es el resultado de un año de trabajo organizativo que busca ir más allá de una fecha conmemorativa en el calendario.

Esta convocatoria surge en un contexto crítico donde México promedia diez feminicidios diarios y una impunidad que supera el noventa por ciento en delitos de género. La participación ciudadana de este domingo 8 de marzo busca presionar a las autoridades para que implementen protocolos de protección efectivos que han quedado rezagados. Para las activistas, la presencia en las calles es la única herramienta para forzar cambios legislativos en un sistema que consideran omiso.

El fenómeno no es exclusivo del país ya que en España y el resto de Latinoamérica los movimientos feministas coordinan acciones simultáneas para demandar igualdad salarial y salud reproductiva. Esta conexión regional fortalece el impacto mediático y político de las marchas, colocando los derechos de las mujeres en el centro del debate internacional. La lucha mexicana se ha convertido en un referente para la región debido a la organización de colectivos de madres buscadoras y víctimas de violencia.

Tras la jornada de este domingo, las activistas presentarán un pliego petitorio actualizado que incluye la despenalización total del aborto y mejores condiciones de trabajo para las mujeres en sectores vulnerables. El éxito de esta movilización determinará el tono de la relación entre el movimiento feminista y las próximas políticas públicas del gobierno mexicano. La lucha por la igualdad y la justicia sigue siendo una tarea pendiente que no termina al finalizar el recorrido por las calles capitalinas.


