El Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México inauguró formalmente la Tiendita Feminista, un proyecto coordinado con la Secretaría de las Mujeres para fortalecer la productividad de las capitalinas. La iniciativa surge como una respuesta institucional clave rumbo CDMX en la víspera del 8 de marzo, buscando que las mujeres no solo dependan de programas sociales, sino de su propia capacidad emprendedora. El evento fue encabezado por Daptnhe Cuevas Ortiz y Salvador Guerrero Chiprés, quienes subrayaron la necesidad de crear espacios físicos seguros para el comercio de productos locales elaborados por mujeres emprendedoras.
La relevancia de este proyecto para el lector mexicano radica en la transformación de las sedes de seguridad en nodos de apoyo social y económico directo. Históricamente, el C5 ha sido visto únicamente como un centro de videovigilancia y atención de emergencias, pero esta integración sugiere una visión multidimensional de la seguridad ciudadana donde la estabilidad financiera es prioritaria. En el ámbito internacional, especialmente en España y el Cono Sur, estas políticas de economía social suelen ser implementadas en ayuntamientos, pero su llegada a centros de inteligencia policial marca un hito administrativo en la región latinoamericana al vincular seguridad con desarrollo productivo.
Daptnhe Cuevas Ortiz enfatizó durante el corte de listón que la capacidad económica es fundamental para que las mujeres puedan consolidar proyectos de vida dignos y autosustentables. El Programa de Autonomía Económica de las Mujeres no solo ofrece el espacio de venta, sino que incluye esquemas de capacitación técnica y acompañamiento para que los emprendimientos pasen de la informalidad a modelos de negocio robustos. Hasta el momento, se espera confirmar el número total de beneficiarias directas que podrán rotar sus mercancías en este punto de venta institucional y si existirán más sedes en otros centros de mando.
Lo que sigue para este proyecto es la evaluación de su impacto real en la reducción de la brecha salarial y la violencia económica en la Ciudad de México. Con la marcha del 8M en el horizonte cercano, la apertura de la tienda sirve como un avance en la agenda de género gubernamental, aunque sectores de la sociedad civil permanecen atentos a que estos espacios no sean meramente temporales. El impacto político en México será medible conforme otras dependencias decidan adoptar modelos similares de fomento al comercio femenino dentro de sus propias instalaciones gubernamentales para combatir la precariedad laboral.





