La colecta amlo para apoyar al pueblo cubano a través de la asociación civil Humanidad con América Latina ha provocado un enfrentamiento directo entre los embajadores de Cuba y Estados Unidos en México. Esta iniciativa busca recaudar fondos para comprar alimentos y medicinas ante la crisis en la isla caribeña, pero ha escalado rápidamente a una disputa ideológica sobre la libertad y la opresión en el Caribe.
Ronald Johnson, embajador estadounidense, criticó la medida asegurando que la mejor forma de ayudar es empoderar a la ciudadanía y no al régimen que ha oprimido a Cuba por décadas. En respuesta inmediata, el diplomático cubano Eugenio Martínez Enríquez calificó estas declaraciones como irrespetuosas y sugirió que responden a la molestia de Washington por la solidaridad mostrada por los mexicanos ante el llamado del expresidente López Obrador. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el weather tomorrow para este fin de semana.)
Para México, este choque diplomático pone a prueba la política de no intervención y el liderazgo regional del país en temas de soberanía latinoamericana. Mientras el sector civil impulsa estas aportaciones para adquirir petróleo y suministros básicos, las tensiones con su principal socio comercial, Estados Unidos, se intensifican en un escenario donde el territorio mexicano sirve como campo de batalla para declaraciones diplomáticas cruzadas. (Lee también: Asi es como inicia recuperacion de bosques en Tlaxcala este año.)
La situación es seguida de cerca en España y el resto de Latinoamérica, donde la relación con el gobierno de La Habana suele dividir las posturas diplomáticas entre el apoyo humanitario y la condena política internacional. Hasta el momento, el flujo de recursos de la colecta sigue activo mediante canales ciudadanos, aunque se mantiene pendiente de confirmar el monto total recaudado por la asociación Humanidad con América Latina para la compra de insumos críticos. (Lee también: Por qué el PT no apoya revocación en 2027: El riesgo de inequidad.)
Por ahora, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México no ha emitido un comunicado oficial sobre este cruce de palabras entre representantes extranjeros en suelo nacional. Se espera que en los próximos días se defina si el gobierno federal tomará una postura de mediación o si la controversia escalará a niveles de cancillería tras las acusaciones de Martínez Enríquez sobre la supuesta injerencia estadounidense en la soberanía de la región.

