Israel mata a Ali Lariyani, jefe del Consejo Superior de Seguridad de Irán, y al comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani, en un operativo militar de alto impacto confirmado por ambas naciones. Este golpe directo a la estructura de mando iraní ocurrió durante las últimas horas y ha disparado las alarmas de seguridad internacional de manera inmediata, pues Lariyani era considerado uno de los estrategas más influyentes del régimen en las últimas décadas. La noticia fue validada primero por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y posteriormente aceptada por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional en Teherán, que calificó a los fallecidos como mártires.
Mientras las autoridades israelíes, encabezadas por el primer ministro Benjamin Netanyahu, afirman que estas acciones buscan debilitar al régimen para fomentar un cambio interno, fuentes cercanas a la Guardia Revolucionaria indican que la respuesta será contundente. Según reportes oficiales, en el ataque también murieron el hijo de Lariyani y su guardaespaldas, lo que ha intensificado la retórica de guerra en la región. Netanyahu vinculó este movimiento con una estrategia para apoyar intereses de seguridad en el Golfo, mientras que Irán ha jurado que la sed de sangre de sus líderes no quedará sin consecuencias, manteniendo al mundo en vilo sobre el inicio de una represalia a gran escala. (Lee también: Así es como Delcy Rodríguez celebra el triunfo de Venezuela ante EU.)
Para México y Latinoamérica, este conflicto trasciende las fronteras geográficas debido al impacto inmediato en la volatilidad de los precios internacionales del petróleo y la estabilidad de los mercados financieros. Un recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente suele presionar al alza el costo de los combustibles en territorio mexicano, afectando la inflación y el poder adquisitivo de las familias. Asimismo, en España y otros países de habla hispana, la preocupación radica en la seguridad de las rutas comerciales y la posible movilización de aliados internacionales que podrían arrastrar a la región a una crisis diplomática más profunda. (Lee también: Por qué Estados Unidos retira portaaviones Gerald Ford tras fuego a bordo.) (Lee también: El dato que Trump reacciona sobre Venezuela y que nadie esperaba ver hoy.)
Lo que sigue ahora es monitorear el tipo de respuesta que ejecutará Teherán, la cual permanece pendiente de confirmar en cuanto a fecha y objetivos específicos. Analistas de inteligencia sugieren que las represalias podrían variar desde ataques con drones hasta ofensivas cibernéticas contra infraestructuras críticas. El Minuto mantendrá el seguimiento de esta noticia en desarrollo, especialmente ante cualquier movimiento militar en el estrecho de Ormuz que pueda alterar el suministro energético global y la seguridad de las delegaciones diplomáticas en la zona de conflicto.



