Azucena Uresti, Nuria González y Zaira Cedillo relatan barreras y violencias sistemáticas que enfrentaron en medios, empresas y política durante el foro 100 Mujeres Líderes organizado por El Universal en la Ciudad de México. Estas líderes mexicanas expusieron cómo la gordofobia y el machismo intentaron frenar sus trayectorias profesionales en un entorno que históricamente ha juzgado a la mujer por su apariencia física antes que por su talento o preparación técnica.

La periodista Azucena Uresti recordó un episodio crítico en sus inicios donde se le negó una oportunidad permanente en televisión debido a su peso, recibiendo el comentario directo de que las mujeres con sobrepeso no tenían lugar en la pantalla. Tras un periodo de ausencia, regresó para confrontar dicho estigma, marcando un precedente sobre cómo el cuerpo femenino es juzgado como objeto en el entorno laboral de los medios de comunicación. Por su parte, Nuria González, directora de Royal Canin México, y Zaira Cedillo, legisladora, coincidieron en que el silenciamiento y la duda sobre la capacidad intelectual son constantes que persisten en los altos mandos del país.

Este panorama no es exclusivo de México, pues en España y el resto de Latinoamérica las brechas de género y la violencia estética siguen siendo obstáculos estructurales para el ascenso de las mujeres a puestos de decisión ejecutiva. En el territorio mexicano la situación es sumamente relevante debido a que estas prácticas suelen estar normalizadas en las culturas organizacionales, afectando directamente la representatividad en sectores clave como la política mexiquense y la industria privada de alto nivel.

La importancia de estos testimonios radica en la visibilización de conductas que antes se mantenían en privado bajo el pretexto de requerimientos de imagen o supuesta falta de experiencia. Lo que sigue ahora es una demanda creciente por políticas de inclusión reales que vayan más allá de las cuotas de género, buscando eliminar el juicio diferenciado hacia las mujeres en cualquier ámbito profesional. El evento subraya la urgente necesidad de reformar los protocolos internos en medios y corporativos para evitar que el talento sea descartado por prejuicios físicos.