En una jornada marcada por el optimismo en los mercados financieros, el peso mexicano logró recuperar terreno frente al dólar estadounidense, impulsado por una combinación de factores internos sólidos y un entorno internacional expectante ante los resultados de las grandes empresas tecnológicas. La divisa nacional cerró la sesión con una apreciación del 0.1 por ciento, situándose en un nivel de 17.1579 pesos por dólar en su modalidad spot, según datos oficiales del mercado cambiario.

Uno de los pilares fundamentales que sostuvo la moneda mexicana fue el reciente reporte sobre la inversión productiva en el país. México ha alcanzado cifras récord en la Formación Bruta de Capital Fijo, lo que refleja un compromiso tangible de los inversionistas por establecer proyectos de largo plazo en territorio nacional. Este flujo de capital, estrechamente vinculado al fenómeno del nearshoring o relocalización de cadenas de suministro, ha proporcionado un soporte estructural al peso, diferenciándolo de otras divisas de mercados emergentes que han mostrado mayor vulnerabilidad.

En el ámbito externo, la atención de los operadores financieros se centró de manera particular en el sector de semiconductores. El reporte financiero de Nvidia, referente mundial en el desarrollo de inteligencia artificial, se mantuvo en el radar de los inversionistas durante toda la jornada. La expectativa de resultados positivos por parte del gigante tecnológico generó un sentimiento de apetito por el riesgo a nivel global, lo cual suele beneficiar a monedas con fundamentales sólidos y tasas de interés atractivas, como es el caso del peso mexicano.

Analistas económicos en México señalan que, además de la inversión directa, la moneda sigue viéndose favorecida por el diferencial de tasas entre el Banco de México (Banxico) y la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). A pesar de los retos inflacionarios globales, la estabilidad macroeconómica del país continúa enviando señales positivas a los mercados de capitales.

Al cierre de las operaciones, la Bolsa Mexicana de Valores también reflejó esta tendencia al alza, contagiada por el ánimo de los mercados neoyorquinos. Para los próximos días, se espera que el tipo de cambio mantenga una volatilidad moderada, siempre supeditado a la publicación de indicadores económicos en Estados Unidos y a la evolución de las tensiones comerciales internacionales que podrían incidir en los flujos de inversión hacia México.