La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) confirmó que, como consecuencia de los recientes operativos de seguridad enfocados en la desarticulación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), 25 elementos castrenses permanecen bajo atención médica en diversas instalaciones hospitalarias del país. El informe oficial pone de relieve la peligrosidad de las misiones de alto impacto que tienen como objetivo debilitar la estructura de mando de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho".
De acuerdo con el reporte emitido por el titular de la dependencia, los efectivos heridos se encuentran distribuidos en unidades de primer y segundo nivel de atención. En el sistema de salud militar, estos niveles corresponden a una escala de especialización médica donde se brinda desde estabilización inicial hasta hospitalización y cirugías especializadas para heridas de mayor consideración. La permanencia de estos elementos en los nosocomios subraya la intensidad de los enfrentamientos registrados durante las intervenciones tácticas en zonas de conflicto.
El CJNG se ha consolidado en la última década como una de las organizaciones criminales con mayor capacidad de fuego y despliegue territorial en México. Las operaciones en sus bastiones suelen derivar en enfrentamientos violentos, donde los grupos delictivos utilizan tácticas de guerrilla, bloqueos y armamento de alto poder contra las fuerzas federales. Esta situación ha obligado a la SEDENA a mantener un despliegue constante y a reforzar los protocolos de atención médica en el campo de batalla para salvaguardar la vida de sus elementos.
Por razones de seguridad nacional y protección de datos personales, la Secretaría no detalló la ubicación exacta de los últimos enfrentamientos ni el estado de salud individual de cada paciente. Sin embargo, el alto mando reafirmó su compromiso con el bienestar de los soldados y sus familias, asegurando que se les brindará todo el apoyo necesario para su recuperación integral. Asimismo, se destacó que la estrategia nacional de seguridad pública continuará con el despliegue de las fuerzas armadas en las regiones más golpeadas por la violencia.
La hospitalización de estos 25 efectivos es un recordatorio del costo humano que implica el combate frontal a las estructuras de mando de los cárteles en el territorio nacional. Mientras tanto, las labores de inteligencia y los operativos de vigilancia se mantienen activos en diversos puntos del país para prevenir represalias y garantizar la paz social en las comunidades afectadas por la presencia del crimen organizado.



