La tarde de este viernes, las instalaciones de la Universidad Iberoamericana (Ibero), en su campus de la Ciudad de México, se convirtieron en el escenario de un aparatoso accidente. Durante una sesión fotográfica programada para un numeroso grupo de estudiantes, una estructura metálica diseñada para soportar el peso de los alumnos colapsó inesperadamente, provocando que varios jóvenes cayeran desde los niveles superiores de la grada.

De acuerdo con los reportes preliminares surgidos desde el interior del plantel ubicado en Santa Fe, el incidente ocurrió en una de las explanadas principales donde se había instalado una gradería temporal. Este tipo de montajes es común en la vida universitaria mexicana para capturar las tradicionales fotografías de generación o de fin de cursos. Testigos en el lugar señalaron que, mientras los estudiantes se terminaban de acomodar para la toma, la base de la estructura cedió, lo que derivó en un desplome que terminó con múltiples alumnos en el suelo.

Inmediatamente después del suceso, los protocolos de seguridad y protección civil de la institución educativa se activaron de forma inmediata. Personal de servicios médicos internos y brigadistas acudieron al sitio para brindar las primeras atenciones y evaluar el estado de salud de los involucrados. Aunque se vivieron momentos de tensión y confusión entre la comunidad estudiantil presente, las autoridades del plantel procedieron a acordonar el área afectada para evitar riesgos adicionales y permitir las labores de asistencia técnica.

Este tipo de incidentes pone de relieve la importancia de la supervisión técnica rigurosa en el montaje de infraestructuras temporales dentro de recintos escolares de alta afluencia. La Universidad Iberoamericana es reconocida como una de las instituciones de educación superior privada más prestigiosas del país, y sus eventos suelen congregar a cientos de personas, lo que exige medidas de seguridad sumamente estrictas para garantizar la integridad física de los asistentes.

Hasta el momento, se mantiene un monitoreo sobre la situación de los alumnos que sufrieron el percance tras el colapso de la estructura. Se espera que la institución realice una revisión exhaustiva de las causas técnicas que originaron la falla en el equipo contratado para la sesión fotográfica, con el fin de deslindar responsabilidades y prevenir futuros accidentes similares durante las ceremonias de graduación y eventos masivos de la comunidad universitaria.