La industria del entretenimiento global ha dado un giro sísmico este jueves. Paramount agrees —en conjunto con Skydance— a concretar oficialmente la fusión con Warner Bros. Discovery (WBD). Como parte fundamental de este movimiento, el estudio ya ha realizado el pago de 2,800 millones de dólares a Netflix por concepto de la cláusula de rescisión que se le debía tras romper el acuerdo original de compra de Warner Bros. a principios de este día. Con este obstáculo financiero superado, el histórico estudio de cine ha aceptado formalmente la oferta de Paramount.

Este nuevo desarrollo marca un hito en la consolidación de los medios digitales y tradicionales. A diferencia de los rumores previos sobre una posible alianza con Netflix, la confirmación de hoy asegura que Warner Bros. Discovery será valorada en 31 dólares por acción bajo el mando de Paramount. Para calmar las inquietudes de los organismos reguladores y de la comunidad creativa en Hollywood, Paramount ha establecido compromisos específicos que buscan proteger la experiencia cinematográfica tradicional.

Entre las condiciones pactadas, destaca la garantía de que la nueva entidad producirá al menos 30 películas anuales para su estreno en salas de cine. Asimismo, se ha establecido una ventana de exclusividad teatral de 45 días antes de que los títulos puedan llegar a plataformas de video bajo demanda (VOD) o servicios de streaming. Este punto es crucial para el mercado mexicano, donde la asistencia a cines sigue siendo un pilar económico para la industria.

Aunque la oferta de Paramount fue calificada como "superior" a la de Netflix por la junta directiva de WBD apenas este jueves, el proceso de transición no será inmediato. Se espera que el cierre formal de la transacción ocurra hacia el tercer trimestre de 2026. Lo que resta por confirmar es cómo se integrarán los catálogos de Max (antes HBO Max) y Paramount+ en una sola interfaz para los usuarios finales, un detalle que mantiene en vilo a millones de suscriptores en México y Latinoamérica.

Este movimiento representa una rápida recuperación en las finanzas de Paramount, que logró superar la oferta de Netflix en cuestión de horas. Con este acuerdo, el panorama del streaming se encamina hacia una estructura de tres o cuatro grandes bloques dominantes, dejando atrás la fragmentación que caracterizó a la última década.