A pesar de la tensión generada por el reciente despliegue de las fuerzas federales en el estado de Jalisco, la american chamber Mexico (Amcham) ha emitido un mensaje de certidumbre para el sector privado internacional. La organización, a través de su capítulo en Guadalajara, confirmó que las compañías de capital estadounidense que operan en la región no han reportado interrupciones en su cadena de suministro ni en sus actividades diarias tras las acciones de seguridad ocurridas el pasado 22 de febrero.

De acuerdo con un comunicado oficial emitido por la Cámara, tanto las plantas industriales situadas en la Zona Metropolitana de Guadalajara como los servicios vinculados a la actividad turística en Puerto Vallarta funcionan con normalidad. Este anuncio resulta crucial para la estabilidad económica local, ya que el estado se encuentra bajo el escrutinio internacional tras los reportes que vinculan los operativos con la captura de objetivos prioritarios del narcotráfico, un evento que inicialmente despertó temores sobre posibles represalias o cierres preventivos en el sector comercial.

¿Por qué importa este pronunciamiento? Jalisco se ha consolidado como un nodo estratégico para la inversión extranjera directa en México, particularmente en los sectores de tecnología, manufactura avanzada y servicios integrados al T-MEC. La organización enfatizó que, más allá de los incidentes aislados, existen condiciones de confianza para que los proyectos de crecimiento y expansión de las empresas estadounidenses continúen según lo planeado en el corto y mediano plazo.

Para la comunidad empresarial representada por el organismo, la visión de una seguridad compartida entre México y Estados Unidos es vista no solo como un reto, sino como un motor esencial para el desarrollo regional. La continuidad de estas operaciones sugiere que la infraestructura logística y el ecosistema de negocios en Jalisco poseen la resiliencia necesaria para absorber el impacto de eventos de alto perfil en materia de seguridad pública.

Hacia adelante, se espera que la Cámara mantenga un monitoreo constante de la situación en colaboración con las autoridades de los tres niveles de gobierno. El objetivo principal es garantizar que el clima de inversión no se vea empañado por la percepción de inseguridad. Mientras que testigos locales han relatado daños en comercios menores tras las intervenciones federales, la gran industria trasnacional reafirma su permanencia en el estado, priorizando la seguridad de sus colaboradores y la estabilidad de sus compromisos comerciales.