Hace tres décadas, el panorama digital era un territorio vasto y apenas explorado. En ese contexto, en 1994, nació Opera en los laboratorios de Telenor en Noruega. Hoy, el navegador celebra 30 años de existencia, un logro poco común en una industria tecnológica que se mueve a una velocidad vertiginosa y donde la obsolescencia es la regla. La publicación especializada Gizmodo destaca que la compañía ha decidido festejar este aniversario con un tributo que apela directamente a la memoria emocional de los usuarios que vivieron los inicios de la red.

"Definitivamente no era así en los viejos tiempos", señala la crónica original, subrayando el abismo tecnológico entre la navegación rudimentaria de mediados de los años noventa y la sofisticación de las plataformas actuales. En sus inicios, Opera comenzó como un proyecto de investigación antes de convertirse en una entidad independiente que desafiaría a gigantes de la época como Netscape e Internet Explorer.

Para el público en México, Opera ha sido históricamente una alternativa robusta para aquellos usuarios que buscan mayor control sobre su privacidad y rendimiento. Aunque en el mercado mexicano la cuota de uso está liderada por Google Chrome y Safari, Opera ha logrado cautivar nichos específicos en el país, especialmente a través de su versión Opera GX, diseñada para la comunidad 'gamer', y por ser uno de los primeros en ofrecer servicios de VPN gratuita integrada, una función muy valorada por los internautas locales que buscan seguridad adicional.

Este aniversario no es solo un recordatorio de la longevidad del software, sino también de su influencia técnica. Muchos de los elementos que hoy consideramos estándares en cualquier navegador moderno, como el uso de pestañas para organizar sitios o el 'Speed Dial' (el menú de acceso rápido con miniaturas), fueron introducidos o perfeccionados por el equipo de Opera mucho antes de que se volvieran universales.

En la actualidad, tras treinta años de evolución, la empresa ha lanzado 'Opera One', una versión que integra inteligencia artificial y un diseño modular, demostrando que, aunque celebran su pasado con nostalgia, su estrategia sigue enfocada en competir en la era de la automatización. Cumplir tres décadas en el mundo digital es una hazaña que pocos productos de software pueden presumir, manteniendo una base de usuarios leal que ha crecido junto con la evolución de la propia World Wide Web.