El estado de Nuevo León atraviesa una situación de emergencia tras registrarse un total de 697 incendios en un lapso de apenas 48 horas. De acuerdo con el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia de Protección Civil estatal, la combinación de un ambiente extremadamente seco y fuertes rachas de viento ha facilitado la propagación del fuego en diversos puntos de la entidad, afectando tanto zonas urbanas como rurales.

Las cifras oficiales detallan una escalada alarmante en los llamados de auxilio recibidos a través del sistema 911. El miércoles 25 de febrero se contabilizaron 315 incidentes, mientras que para el jueves 26 la cifra se elevó a 382 casos adicionales. Las autoridades atribuyen este incremento a las condiciones climatológicas adversas asociadas al acercamiento de un nuevo frente frío y una línea seca en el noreste del país, factores que han elevado el riesgo de ignición de manera considerable.

Durante la jornada más crítica, correspondiente al jueves, el desglose de los 382 incendios revela la magnitud de la crisis: 303 siniestros ocurrieron en lotes baldíos y pastizales, 27 en casas habitación, 18 en depósitos de basura y 14 en vehículos. Asimismo, las llamas alcanzaron cinco fábricas e industrias, cinco planteles escolares y se reportó un incendio forestal, además de afectaciones en comercios e infraestructura eléctrica.

La Zona Metropolitana de Monterrey ha sido el epicentro de esta emergencia. El municipio de Escobedo lideró las estadísticas con 90 reportes, seguido de cerca por la capital, Monterrey, con 87 incidentes atendidos. Otros municipios con alta incidencia fueron Juárez con 51 casos, Guadalupe con 49, Santa Catarina con 21 y Pesquería con 20 reportes. No obstante, la contingencia se extendió a prácticamente todo el estado, incluyendo municipios rurales y periféricos como Linares, Galeana, Doctor Arroyo, Cadereyta y San Pedro Garza García.

Cabe destacar que tan solo un día antes, el miércoles, la tendencia ya era preocupante con 268 incendios en baldíos y 24 en viviendas. Ante este escenario, Protección Civil de Nuevo León ha exhortado a la población a extremar las medidas preventivas, evitando realizar fogatas, quemar basura o tirar colillas de cigarro en zonas con vegetación seca, ya que las corporaciones de auxilio se encuentran operando a su máxima capacidad para salvaguardar la integridad de los ciudadanos y sus patrimonios.