El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, reconocido históricamente como el escenario más exigente de América Latina, fue testigo de un acontecimiento sin precedentes en su sexagésima quinta edición. El pasado 24 de febrero de 2026, la agrupación surcoreana NMIXX rompió paradigmas al convertirse en el primer grupo de K-pop en pisar las tablas de la Quinta Vergara, logrando una hazaña que consolida la expansión global de este género en el mercado hispanohablante.

La tercera jornada del certamen comenzó con la emotividad de los hermanos mexicanos Jesse & Joy, seguida por el talento de Esteban Düch. Sin embargo, el momento más esperado por las nuevas generaciones llegó entrada la madrugada, cuando Lily, Jiwoo, Sullyoon, Haewon, Bae y Kyujin tomaron el escenario para cerrar la noche con una descarga de energía, precisión coreográfica y una producción visual de primer nivel que superó todas las expectativas previas.

Desde que se anunció su participación, la expectativa entre los fanáticos de la región —incluida la nutrida base de seguidores en México que sigue de cerca este festival— era máxima. NMIXX no decepcionó y transformó el recinto chileno en un mar de 'lightsticks', los bastones de luz característicos de la cultura coreana, que iluminaron la galería hasta pasadas las 02:30 horas, momento en que concluyó su presentación con un lleno total.

El repertorio del sexteto incluyó éxitos internacionales como “O.O”, “Tank”, “Dash” y “Run for Roses”. La versatilidad del grupo quedó de manifiesto al navegar entre géneros como el pop, trap y R&B, demostrando por qué han sido tendencia desde su debut en 2022. Uno de los puntos álgidos de la noche fue la sorpresiva colaboración con el cantante chileno Kidd Voodoo, un gesto que permitió una conexión orgánica con el público local y que reafirmó la identidad global del grupo.

Para la industria del entretenimiento, el éxito de NMIXX en Viña del Mar no solo es un triunfo para la agrupación, sino un mensaje claro sobre la relevancia del K-pop en los festivales tradicionales. Mientras que en México la fiebre por los grupos surcoreanos ha llenado recintos emblemáticos como el Foro Sol, su llegada a la Quinta Vergara marca el inicio de una nueva era en la programación de los grandes eventos del continente.

Al finalizar la presentación, el temido público de la Quinta Vergara se rindió ante el talento de las integrantes, quienes agradecieron el apoyo masivo en una jornada que mantuvo la intensidad de principio a fin. Con esta actuación, NMIXX no solo cumplió un hito personal, sino que abrió formalmente la puerta para que más exponentes del pop coreano conquisten los escenarios más icónicos de nuestra región.