En un movimiento que redefine el panorama del entretenimiento global, Netflix ha anunciado oficialmente su retirada del proceso de adquisición de Warner Bros. Discovery. La operación, que se estimaba en 83 mil millones de dólares e incluiría al legendario estudio cinematográfico y al servicio de streaming HBO Max, se desplomó luego de que Paramount presentara una contraoferta más atractiva para los inversionistas.

A través de un comunicado emitido este jueves, los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, confirmaron que la empresa decidió no igualar la nueva postura económica presentada por la alianza entre Paramount y Skydance. Según los directivos, la disciplina financiera de la compañía fue el factor determinante para dar un paso al costado en lo que se perfilaba como la fusión más grande de la década en el sector mediático.

'La transacción que negociamos habría generado valor para los accionistas con un camino claro hacia la aprobación regulatoria', señalaron Sarandos y Peters en el anuncio oficial. 'Sin embargo, siempre hemos sido disciplinados y, al precio requerido para igualar la última oferta de Paramount Skydance, el trato ya no es financieramente atractivo, por lo que hemos declinado igualar su propuesta'. Los ejecutivos añadieron que, aunque confiaban en su capacidad para gestionar el legado de Warner Bros., no pondrán en riesgo la estabilidad de Netflix por una guerra de ofertas.

Para el mercado mexicano, este giro es de suma relevancia. Warner Bros. Discovery es la matriz de marcas con gran arraigo en el país, como CNN, Cartoon Network, el universo cinematográfico de DC y la plataforma Max (anteriormente HBO Max). Por su parte, Paramount mantiene una presencia creciente en la región a través de Paramount+ y canales de televisión abierta en otros países de Latinoamérica. Una eventual consolidación entre Paramount y Warner Bros. crearía un nuevo titán del contenido que competiría directamente con Netflix por la atención y el presupuesto de los suscriptores mexicanos.

Con esta decisión, Netflix reafirma su estrategia de centrarse en la rentabilidad y el crecimiento orgánico de su propia plataforma, evitando el alto endeudamiento que implicaría una compra de tal magnitud. Mientras tanto, el futuro de franquicias icónicas como Harry Potter y Game of Thrones parece encaminarse hacia una nueva era bajo el cobijo de Paramount, dejando a Netflix fuera de la puja por el control tradicional de Hollywood.