En un movimiento estratégico para la preservación del patrimonio cultural de Guadalajara, Mayra Huerta ha confirmado su decisión de dejar la dirección de la Casa Museo López Portillo. El objetivo primordial de este cambio es concentrar todos sus esfuerzos y recursos técnicos en la gestión del Museo Panteón de Belén, un sitio cuya riqueza histórica y documental demanda, según sus propias palabras, una dirección de tiempo completo.

La decisión responde a la creciente complejidad que implica la administración de uno de los recintos más emblemáticos de la capital jalisciense. El Panteón de Belén no es solo un cementerio antiguo, sino un archivo vivo de la historia de México, albergando una arquitectura funeraria excepcional del siglo XIX y siendo el lugar de descanso de figuras ilustres que forjaron la identidad de la región y el país.

De acuerdo con Huerta, el volumen de investigación documental y las crecientes necesidades de conservación del recinto funerario han sobrepasado la posibilidad de compartir la titularidad con otra institución. La Casa Museo López Portillo, dedicada a la preservación de la historia de la familia del expresidente José López Portillo, requiere también de una atención que ahora será delegada para permitir que la especialista se enfoque en los retos de restauración y difusión que el Panteón de Belén presenta actualmente.

Este cambio administrativo marca una nueva etapa para el museo, permitiendo una supervisión más estrecha de los proyectos de restauración y de las actividades culturales que atraen a miles de visitantes anualmente. El recinto, famoso tanto por su valor arquitectónico como por su importancia en el imaginario colectivo tapatío, busca consolidarse como un referente nacional en la gestión de museos de sitio y espacios patrimoniales.

La transición ocurre en un momento clave para la cultura en Jalisco, donde la profesionalización de las direcciones de museos se ha vuelto una prioridad para garantizar la integridad de los acervos. Con esta medida, se espera que el Museo Panteón de Belén reciba el impulso necesario para profundizar en sus líneas de investigación histórica y mejorar la experiencia de los ciudadanos y turistas que buscan conocer el legado histórico de la entidad.