En un movimiento que pone en jaque la logística y la imagen internacional de México de cara a la Copa del Mundo 2026, agrupaciones de productores agrícolas y transportistas han lanzado una advertencia contundente: el máximo evento del fútbol mundial será el escenario de una serie de protestas y movilizaciones masivas en territorio nacional. El Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) enviaron un comunicado formal a la FIFA y a la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) para informarles que el calendario deportivo coincidirá con sus jornadas de lucha.

Los inconformes señalaron que esta decisión responde a una situación de emergencia en los sectores primarios y de transporte. De acuerdo con el documento, las manifestaciones agruparán a productores agropecuarios, transportistas y ciudadanos que buscan defender su actividad productiva, la soberanía alimentaria y, de manera urgente, la seguridad en las carreteras de México, las cuales se han visto azotadas por la violencia y el crimen organizado en años recientes.

"El calendario de eventos de tan importante encuentro deportivo se cruzará con las manifestaciones de productores agropecuarios, transportistas y ciudadanos que, reconocidos en el FNRCM, libramos una lucha en defensa de nuestra actividad productiva", puntualizaron las organizaciones. Los líderes del movimiento lamentaron que el país deba recibir un evento de tal magnitud bajo estas circunstancias, pero subrayaron que la desesperación del sector es ya insostenible.

Uno de los puntos centrales de la denuncia es el impacto de las políticas económicas derivadas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según el FNRCM, este marco comercial ha profundizado la dependencia alimentaria de la nación y ha desplazado sistemáticamente a los productores nacionales, quienes se ven incapaces de competir en condiciones de desigualdad. A este panorama se suma la inseguridad en las rutas de comercio, que afecta directamente a los agremiados de la ANTAC y encarece la vida en el país.

Con este amago, los campesinos y transportistas buscan visibilizar ante los ojos del mundo que, detrás de la fiesta futbolística, existe una crisis estructural que pone en riesgo el sustento de miles de familias mexicanas. La advertencia plantea un reto mayúsculo para el Gobierno de México y los organizadores del Mundial, quienes deberán gestionar un clima de descontento social que amenaza con paralizar puntos estratégicos del país durante el verano de 2026.