El régimen de Irán emitió una directiva interna donde los mullahs order ataques masivos con misiles y drones contra bases de Estados Unidos y objetivos en territorio de Israel. Esta ofensiva se dirige específicamente a instalaciones militares en Abu Dabi, Kuwait, Catar y Baréin, elevando la tensión a niveles críticos en la región. Las autoridades iraníes confirmaron que se trata de una represalia directa por operaciones previas atribuidas a la inteligencia occidental durante las últimas horas.

Teherán prometió una respuesta aplastante tras registrarse un presunto ataque diurno con misiles por parte de las fuerzas de Estados Unidos e Israel. Actualmente, miles de ciudadanos israelíes se encuentran resguardados en refugios tras la activación de las alertas por la llegada inminente de drones y proyectiles. Según los reportes internacionales, una nueva oleada de artefactos no tripulados ya fue lanzada desde territorio iraní y se dirige a sus objetivos de manera escalonada.

Para México y el resto de Latinoamérica, este conflicto genera una preocupación inmediata por el impacto en los mercados de energéticos y la estabilidad del peso frente al dólar. La interrupción de las rutas comerciales en el Golfo Pérsico suele encarecer las importaciones de insumos básicos y combustibles en territorio mexicano. El gobierno de México se mantiene atento a la seguridad de los connacionales en la zona, aunque hasta el momento no se reportan víctimas de origen latino en las áreas afectadas.

La situación se mantiene como un evento en desarrollo y la cifra exacta de bajas o daños materiales está pendiente de confirmar por fuentes independientes en el lugar de los hechos. El comando central de Estados Unidos ha puesto a sus tropas en estado de alerta máxima ante la posibilidad de ataques simétricos en otros puntos del globo. Las próximas horas serán determinantes para definir si el conflicto escala a una guerra regional abierta con la intervención de más potencias internacionales.