La tarde de este miércoles, una intensa movilización de los servicios de emergencia y cuerpos de seguridad se registró en el sur de la Ciudad de México, luego de que se reportara una presunta amenaza de bomba en un edificio perteneciente al Poder Judicial de la Federación (PJF). El incidente obligó al desalojo preventivo de cientos de trabajadores y ciudadanos que se encontraban en el inmueble ubicado sobre la emblemática avenida Insurgentes Sur.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital, la alerta se activó tras recibir una llamada telefónica anónima a las líneas de emergencia. En dicha comunicación, un sujeto que se identificó como integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) advirtió sobre la supuesta presencia de un artefacto explosivo dentro de las instalaciones federales. Ante el riesgo potencial y siguiendo los protocolos de protección civil vigentes, se procedió a la evacuación inmediata del personal administrativo y jurisdiccional que labora en el complejo.

Al lugar arribaron elementos especializados del agrupamiento 'Zorros', la unidad de élite de la SSC experta en el manejo de sustancias peligrosas y explosivos. Los uniformados realizaron una inspección minuciosa por cada rincón del complejo, incluyendo oficinas, sanitarios, áreas comunes y los diversos niveles de estacionamiento para garantizar la seguridad del sitio. Durante el operativo, la dinámica cotidiana de la zona se vio alterada, generando incertidumbre entre los transeúntes y empleados que aguardaban en las inmediaciones de la vía pública.

Tras una labor de rastreo que se extendió por varios minutos, la SSC informó a través de sus canales oficiales que no se localizó ningún objeto o sustancia que pusiera en peligro la integridad física de las personas. 'Luego de una búsqueda exhaustiva, no se localizó ningún objeto de riesgo, por lo que se organizó el reingreso de los trabajadores', detalló la institución capitalina en un comunicado difundido a través de la red social X.

Afortunadamente, las autoridades confirmaron que el incidente concluyó sin personas lesionadas ni daños materiales que lamentar. Una vez descartado el peligro, las actividades en la sede judicial se reanudaron paulatinamente. Cabe destacar que, hasta el momento, el Poder Judicial de la Federación no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el origen de la amenaza o posibles medidas adicionales de seguridad. Este evento pone de manifiesto la vulnerabilidad de las instituciones ante actos de intimidación que, aunque resulten falsos, afectan la operación del sistema de justicia y la tranquilidad de la ciudadanía en la capital del país.