En un movimiento clave para la agenda de seguridad binacional, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente, sostuvo una reunión de trabajo este jueves con representantes de alto nivel del gobierno de Estados Unidos. El encuentro contó con la participación del embajador Ronald Johnson y de Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP), comúnmente referida como la "zar antidrogas" estadounidense.

De acuerdo con información oficial proporcionada por la Cancillería mexicana, el objetivo primordial de esta mesa de diálogo fue el fortalecimiento de la cooperación bilateral en dos frentes críticos: la salud pública y el combate frontal al tráfico de estupefacientes, con un énfasis prioritario en la crisis del fentanilo que afecta a la región. Esta reunión marca un paso relevante en la coordinación de estrategias para mitigar el impacto de las drogas sintéticas en ambos países.

Durante la sesión, De la Fuente subrayó que la relación de trabajo con las autoridades de Washington debe cimentarse en pilares innegociables para el Estado mexicano. En este sentido, la SRE enfatizó que cualquier estrategia conjunta se basará en el respeto irrestricto a la soberanía nacional y la integridad territorial de México, asegurando que la agenda de seguridad no vulnere la autonomía del país.

Asimismo, se destacó la importancia de la "responsabilidad compartida" como el eje rector de las operaciones. Este principio reconoce que el fenómeno del narcotráfico es un problema transnacional que requiere esfuerzos coordinados y equivalentes en ambos lados de la frontera. El canciller mexicano reiteró que la colaboración debe fluir bajo un esquema de confianza mutua y, fundamentalmente, sin ningún tipo de subordinación, asegurando que las decisiones respondan a los intereses y marcos legales de cada nación.

Este acercamiento se produce en un momento de especial relevancia para la diplomacia mexicana, que busca equilibrar las presiones internacionales en materia de seguridad con la protección de la autonomía política interna. El combate al fentanilo se ha posicionado como el tema más urgente en la mesa de discusión, dado el impacto devastador que esta sustancia ha tenido en las estadísticas de salud pública tanto en México como en Estados Unidos.

Con esta reunión, el gobierno federal reafirma su disposición a mantener canales abiertos de comunicación con sus socios del norte. El objetivo final es encontrar soluciones integrales que no solo aborden la contención del crimen organizado, sino también la prevención y el tratamiento de las adicciones desde una perspectiva de bienestar social y seguridad humana.