En un mensaje que recalca el endurecimiento de la estrategia de seguridad binacional, el embajador Johnson advirtió que los gobiernos de Estados Unidos y México han alineado sus objetivos para desmantelar la totalidad de las redes del narcotráfico que operan en la región. El diplomático subrayó que la ofensiva no se limitará a la captura de cabecillas, sino que buscará asfixiar los mecanismos que permiten la supervivencia de estas organizaciones criminales.

¿Qué pasó?

La declaración ocurre en un marco de alta relevancia diplomática tras la visita a México de Sara Carter, funcionaria designada como la 'zar antidrogas' de la administración estadounidense. Este encuentro estratégico se produce en un momento crítico para la seguridad nacional, tras confirmarse el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', quien fuera el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El embajador Johnson destacó que la presencia de Carter en suelo mexicano es una señal clara de la prioridad que representa para ambos países el combate al fentanilo y el desmantelamiento de grupos generadores de violencia.

¿Por qué importa?

Lo relevante de este anuncio es el cambio de enfoque en la narrativa oficial. Según lo expresado por el embajador Johnson, la estrategia conjunta ya no se enfoca únicamente en quienes producen y distribuyen las sustancias ilícitas, sino que apunta directamente a la estructura de soporte: los financiadores y los responsables del lavado de dinero. Al atacar el flujo de recursos, las autoridades buscan neutralizar la capacidad de operación y de soborno que los cárteles han utilizado históricamente para infiltrar las instituciones.

Especialistas en seguridad señalan que la caída de un líder de la talla de Oseguera Cervantes suele generar vacíos de poder que derivan en conflictos territoriales. Por ello, la coordinación con el gobierno de Estados Unidos se vuelve fundamental para contener posibles brotes de violencia extrema o actos de terrorismo criminal en las zonas de mayor influencia del cártel.

¿Qué sigue?

Tras las reuniones con el canciller Juan Ramón de la Fuente, se espera que en las próximas semanas se detallen nuevos protocolos de intercambio de inteligencia financiera. El objetivo inmediato es identificar las cuentas y empresas fachada que sostienen la logística del tráfico de sintéticos. Mientras tanto, el gobierno mexicano mantiene un despliegue preventivo en entidades clave para evitar que las pugnas internas por la sucesión en el CJNG afecten la paz pública.