Meta, el gigante tecnológico propietario de redes sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp, ha iniciado una ofensiva legal contra diversos grupos de estafadores radicados en China y Brasil. Las demandas presentadas señalan a estas entidades por utilizar imágenes y 'deepfakes' (videos manipulados con inteligencia artificial) de celebridades para atraer a usuarios desprevenidos hacia sitios web fraudulentos.

De acuerdo con la información proporcionada por la compañía liderada por Mark Zuckerberg, las operaciones delictivas detectadas tenían como objetivo a ciudadanos en Estados Unidos, Japón y otros países. El esquema de fraude se dividía principalmente en dos vertientes: la promoción de esquemas de inversión fraudulentos y la comercialización de productos de salud que no cuentan con aprobación regulatoria.

En el caso específico de Brasil, Meta presentó demandas contra varias personas que promovían cursos en línea y productos sanitarios apócrifos. Por otra parte, la acción legal contra la entidad con sede en China se debe a la creación de anuncios que utilizaban la imagen de figuras públicas para convencer a las personas de unirse a supuestos grupos de inversión, una táctica conocida en la industria como 'celeb bait' o anzuelo de celebridades.

Hasta el momento, la firma tecnológica no ha detallado el volumen exacto de anuncios detectados, el número de usuarios que interactuaron con estos contenidos ni el tiempo que estas redes llevaban operando dentro de sus plataformas. Sin embargo, este tipo de estafas ha representado un problema persistente para Meta durante años.

En ocasiones anteriores, se ha documentado el uso de la imagen de personalidades como Elon Musk para promocionar supuestas curas milagrosas contra enfermedades crónicas como la diabetes. El Consejo Asesor de Meta (Oversight Board) ha criticado previamente a la empresa, señalando que sus esfuerzos actuales son insuficientes para frenar el avance de los fraudes basados en inteligencia artificial. Con estas demandas, Meta busca sentar un precedente legal y desmantelar la infraestructura financiera y operativa de quienes lucran con la desinformación y la suplantación de identidad en sus redes sociales.